Colombia avanza en la consolidación de la Red OTUS, una iniciativa que articula instituciones públicas, empresas privadas, comunidades y tecnología para fortalecer el monitoreo y la conservación de la fauna silvestre. La red busca ampliar la cobertura geográfica y taxonómica del seguimiento de especies y generar información útil para orientar estrategias de conservación.
A la fecha, OTUS ha procesado 868.002 imágenes en 1.141 ubicaciones, de las cuales 240.777 corresponden a registros validados de fauna silvestre pertenecientes a 362 especies. La iniciativa es liderada por el Instituto Humboldt, Conservación Internacional Colombia y las Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible, a través de Asocars, con el apoyo de Wildlife Insights y Google.
La primera fase de la red comenzó en 2024 y estableció una metodología estandarizada para integrar datos obtenidos en diferentes regiones del país. Hernando García, director del Instituto Humboldt, explicó que esta articulación permite aprovechar de manera conjunta la información recolectada.
“Esto permite que los datos producidos en diferentes regiones del país puedan analizarse y aprovecharse de manera conjunta. Esta red es clave porque contribuye al cumplimiento de las metas del Convenio sobre la Diversidad Biológica”, afirmó García.
Las imágenes captadas son procesadas por Wildlife Insights y, posteriormente, convertidas en registros públicos a través del Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SiB Colombia). Este proceso permite transformar el material visual en información disponible para el análisis científico y la toma de decisiones relacionadas con la conservación.
Entre las especies identificadas aparecen animales amenazados como el paujil de pico azul, ave endémica de Colombia catalogada en peligro crítico, y la danta o tapir, clasificada como vulnerable.
La Red OTUS tiene presencia en las regiones Caribe, Andina y Pacífica, además del piedemonte de la Orinoquia y Amazonía. A su expansión también han contribuido empresas y entidades mediante la instalación de equipos. Solo el sector minero ha instalado más de 150 cámaras, que han generado aproximadamente 15.766 imágenes, equivalentes a cerca del 6,5 % del total de registros de imágenes de la red.
Las corporaciones autónomas regionales también aumentaron su capacidad de monitoreo. Según Yesid González Duque, director ejecutivo de Asocars, la red pasó de 483 cámaras trampa en 2023 a más de 1.842 dispositivos funcionales en 2026, lo que representa un crecimiento del 280 %.
La nueva etapa de OTUS busca incorporar más socios y aportes para desarrollar líneas base regionales que permitan conocer con mayor precisión el estado y la distribución de la fauna. Con esta información, la iniciativa pretende orientar las inversiones y las decisiones de conservación de acuerdo con las necesidades de cada territorio.