El comportamiento del clima en Colombia vuelve a generar preocupación por el fenómeno de El Niño. En medio de este panorama, el meteorólogo colombiano Max Henríquez llamó la atención sobre la posibilidad de que varias regiones enfrenten un periodo marcado por una reducción en las lluvias, temperaturas elevadas y un aumento del riesgo de incendios forestales.
Estas advertencias se producen mientras el Ideam monitorea la evolución del fenómeno de El Niño. En su actualización del 10 de septiembre de 2026, la entidad señaló que el fenómeno continúa fortaleciéndose y estimó una alta probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y comienzos de 2027. Además, elevó al 75 % la probabilidad de que se convierta en el evento más intenso registrado desde 1950.
Max Henríquez recordó antecedentes de El Niño
A través de sus redes sociales, el meteorólogo colombiano compartió unas cifras relacionadas con el comportamiento esperado de las precipitaciones en los próximos meses. Según Max Henríquez, los dos últimos fenómenos de El Niño provocaron fuertes sequías, olas de calor e incendios en la Amazonía.
“Los dos últimos fenómenos de El Niño han causado graves sequías, olas de calor e incendios en la Amazonia. Durante El Niño de 2015-2016, la sequía se extendió de septiembre a noviembre y estuvo acompañada de olas de calor e incendios”, escribió en una publicación realizada a través de X.
Además, señaló que este comportamiento podría repetirse e incluso presentarse en condiciones más difíciles. La reducción de las precipitaciones puede afectar los niveles de ríos y embalses y, en consecuencia, generar presión sobre diferentes sectores.
“Avanza la sequía, que será aun peor”, advirtió el meteorólogo colombiano.
Un fenómeno que continuará bajo vigilancia
Las condiciones actuales no significan que todos los departamentos vayan a experimentar el mismo comportamiento climático. Precisamente por ello, las autoridades mantienen un seguimiento permanente de las variables atmosféricas y oceánicas.
Además, como parte de las medidas de preparación, el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio recomendó “identificar fuentes alternas de abastecimiento” y recuperar los pozos existentes, siempre que sea técnica y ambientalmente viable. Asimismo, planteó establecer la autonomía de los sistemas, mantener un monitoreo permanente de las fuentes de abastecimiento y garantizar la disponibilidad de los equipos necesarios para responder de manera oportuna ante eventuales emergencias.
La circular también contempla medidas para el control de pérdidas y el uso eficiente del agua. Entre las acciones propuestas se encuentra la definición anticipada de “puntos de cargue, rutas y capacidades para el abastecimiento mediante carrotanques”, en caso de que sea necesario recurrir a este mecanismo.