El meteorólogo Max Henríquez puso nuevamente la atención sobre el comportamiento de las lluvias en Colombia y advirtió que el actual escenario climático podría generar dificultades durante los próximos meses.

Su preocupación está relacionada con la posibilidad de que se presenten periodos prolongados de pocas precipitaciones, especialmente en zonas que tienen relación con el abastecimiento de agua de Bogotá.
El antecedente que recordó el meteorólogo
Henríquez señaló que las condiciones actuales deben observarse con atención y recordó lo ocurrido durante el fuerte fenómeno de El Niño de 2015-2016.
“Agosto estuvo lluvioso por los llanos y en Leticia (en Bogotá, deficitario), pero los 3 meses de sequía del 2015-2016 podrían repetirse, afectando también a Bogotá”, afirmó el meteorólogo.
Su referencia apunta a que un mes con lluvias en determinadas regiones no necesariamente significa que todo el país esté atravesando el mismo comportamiento. En este caso, el experto destacó el déficit registrado en Bogotá y planteó la posibilidad de que vuelva a presentarse una secuencia de meses secos.

Henríquez también relacionó este escenario con el fenómeno de El Niño que, según su planteamiento, podría marcar el comportamiento climático entre 2026 y 2027.
Pidió prepararse ante una posible reducción de las lluvias
En otra publicación, el meteorólogo volvió sobre el tema y recordó un episodio más reciente. Esta vez hizo referencia al fenómeno de El Niño de 2023-2024 y a lo ocurrido durante los primeros meses del año siguiente.
“Durante el Niño 2023-2024, los primeros meses del 2024 estuvieron con sequía (3 meses seguidos con déficit de lluvias) tanto en Villavicencio como en Bogotá”, escribió Henríquez.
La comparación resulta relevante porque Villavicencio y Bogotá están entre las zonas que el meteorólogo ha mencionado al analizar el comportamiento de las lluvias y la disponibilidad de agua.
Una alerta que va más allá del clima
El meteorólogo considera que un periodo prolongado de sequía no tendría únicamente efectos sobre el suministro de agua. En su publicación advirtió que una situación de este tipo podría terminar teniendo repercusiones en otros sectores.
“A guardar agua ya, para no ser sorprendidos con esta situación que tiene consecuencias económicas y políticas también”, señaló Henríquez.

La advertencia se produce mientras el comportamiento de El Niño continúa siendo objeto de seguimiento. En este contexto, el llamado del meteorólogo se centra en anticiparse a una eventual reducción de las lluvias y evitar que sus efectos tomen por sorpresa a las autoridades y a la población.
