Dos Unidades de Control Térmico (TCU), diseñadas y fabricadas por unos 30 ingenieros españoles de Airbus Crisa en Tres Cantos (Madrid), serán clave en la misión Artemis II de la NASA. Estos sistemas regularán la temperatura del módulo de la nave Orión, que llevará al ser humano de nuevo a la Luna tras más de 50 años. El lanzamiento está programado para el 2 de abril (hora de España).

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La misión, con una duración de 10 días, contará con cuatro astronautas que orbitarán la Luna. Será la primera vez que el ser humano se adentre tan lejos en el espacio profundo, superando los 400.000 kilómetros de la Tierra y alejándose más de 7.000 kilómetros por encima de la órbita lunar.

Las TCU constituyen el “cerebro” del sistema de control térmico, esencial para la supervivencia de la tripulación. Se encargarán de mantener una temperatura estable en un entorno extremadamente hostil, donde puede oscilar entre los -200 °C en zonas de sombra y los 100 °C en áreas expuestas al Sol.

“Es una unidad fundamental para el soporte vital de los astronautas, ya que controla la temperatura dentro de la nave Orión y regula el suministro de agua y aire”, explicó a Europa Press Jesús Ortiz, responsable de la arquitectura de las TCU del módulo de servicio europeo (ESM) de Airbus Crisa, durante una visita a sus instalaciones.

La nave llevará dos unidades, cada una diseñada con redundancia para resistir fallos. Estas recogerán datos de más de 230 sensores de temperatura, gestionarán más de 100 calentadores y controlarán las bombas de aire y agua del módulo tripulado.

Durante 10 días, cuatro astronautas orbitarán la Luna y alcanzarán una distancia superior a los 400.000 km de la Tierra. Foto: Getty Images

Con un peso de apenas 11 kilogramos, estas unidades compactas pueden suministrar una potencia de 1,4 kW, equivalente a la necesaria para calentar una estancia doméstica.

Para garantizar su correcto funcionamiento, los ingenieros trabajan en una sala de ensayos de 1.000 metros cuadrados, donde recrean las condiciones extremas del espacio y situaciones críticas como el lanzamiento.

Desde esta “sala blanca”, Jorge Peña, responsable de operaciones de test de Airbus Crisa, explicó que algunas cámaras térmicas simulan el “alto vacío” del espacio profundo, mientras que otras reproducen condiciones de presión ambiente.

“Dentro de Orión, durante el vuelo, habrá variaciones térmicas según la exposición solar o los periodos de eclipse. Todos estos escenarios los simulamos en estas cámaras”, detalló.

Se ha desarrollado tecnología clave para el regreso del ser humano a la Luna. Foto: Anadolu via Getty Images

Por su parte, Jesús Ortiz aseguró que el equipo afronta la fase final con “expectación, nervios y un gran sentido de la responsabilidad”. “Estamos convencidos de que todo saldrá bien y deseamos que el mundo vea el trabajo que hemos realizado”, añadió.

Esta tecnología forma parte del Módulo de Servicio Europeo (ESM) de la nave Orión, diseñado para llevar astronautas más lejos que nunca y garantizar su regreso seguro. Bajo contrato de la Agencia Espacial Europea (ESA), Airbus en Bremen (Alemania) lidera su construcción. Se trata de la primera vez que la NASA confía en una empresa no estadounidense un sistema tan crítico para una misión tripulada.

*Con información de Europa Press