El meteorito Northwest Africa (NWA) 13441, expulsado de Marte y posteriormente encontrado en la Tierra, tiene una antigüedad estimada de 1.273 millones de años, según investigadores del Boston College.
Esta fecha resulta especialmente relevante porque ubica a la roca dentro de un periodo poco representado en el registro de las shergottitas, el grupo más abundante de meteoritos ígneos provenientes del planeta rojo.
Además de su antigüedad, el NWA 13441 presenta una composición química que apuntaría a un origen en las profundidades de Marte. Los análisis indican que la roca pudo formarse en una región del planeta distinta a la de cualquier otra shergottita identificada hasta ahora, convirtiéndose en una pieza particularmente singular.
Ethan Baxter, profesor de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente del Boston College y fundador del Centro de Geoquímica de Isótopos de la institución, destacó que las características del meteorito fueron “totalmente sorprendentes” debido a su antigüedad.
Los resultados, publicados en Geochimica et Cosmochimica Acta, podrían aportar nuevas pistas para reconstruir una etapa del vulcanismo de Marte de la que existe poca información y ayudar a comprender mejor la historia geológica del planeta rojo.
Los investigadores del Boston College señalan que se han identificado cerca de 400 meteoritos procedentes de Marte, de los cuales las shergottitas constituyen el grupo más numeroso. Estas rocas ígneas, tanto volcánicas como intrusivas, conservan evidencias sobre los magmas que se formaron en el interior del planeta rojo.
¿Qué sustancias encontraron en el meteorito?
El equipo de investigadores centró parte de su estudio en el neodimio, un elemento químico que cuenta con siete isótopos naturales. Aunque todos pertenecen al mismo elemento, cada isótopo tiene un número diferente de neutrones y sus proporciones pueden funcionar como una especie de huella química.
Estos materiales se consideran algunos de los más primitivos del sistema solar y se remontan a su formación, hace unos 4.560 millones de años. A diferencia de otros materiales planetarios, los condritos no atravesaron procesos de fusión ni las transformaciones geológicas que afectaron a buena parte de los componentes que posteriormente dieron origen al interior de los planetas.
Según los investigadores, reseñado en el sitio web Okdiario, ninguna otra shergottita analizada hasta ahora había presentado una señal inicial de neodimio similar. Esta característica sugiere que el magma que originó NWA 13441 procedió de un reservorio del interior de Marte que no había sido identificado previamente.
Además, el hallazgo constituye, de acuerdo con el equipo, a la primera evidencia directa de una fuente del manto marciano predominantemente condrítica correspondiente a este periodo y podría aportar nuevas pistas sobre la composición del interior de Marte.