La empresa estadounidense Saildrone ha incursionado en el ámbito de la defensa naval con el desarrollo de un nuevo buque de superficie no tripulado (USV) enfocado en la guerra antisubmarina. Este innovador sistema, denominado Spectre, fue diseñado para rastrear submarinos a grandes distancias de forma discreta, sin ser detectado.
El prototipo fue presentado durante la Sea-Air-Space Exposition, donde el fundador y director ejecutivo Richard Jenkins explicó que la compañía está ampliando su enfoque más allá de sus diseños tradicionales con vela rígida. Con esta apuesta, buscan posicionarse también en el sector militar, integrando tecnología autónoma avanzada.
Durante más de diez años, la empresa estadounidense ha utilizado embarcaciones autónomas impulsadas por energía eólica para explorar los océanos, recolectar información climática y reforzar labores de monitoreo marítimo.
En ese contexto, el director ejecutivo Richard Jenkins explicó que, aunque las plataformas con vela rígida ofrecen gran autonomía, algunas misiones requieren mayor discreción y velocidad, sacrificando ese alcance prolongado.
Asimismo, destacó que el desarrollo del sistema Spectre no responde a una necesidad puntual, sino que es fruto de más de dos décadas de innovación continua, enfocada en ampliar las capacidades de este tipo de tecnología.
Este sistema no tripulado destaca por sus dimensiones y capacidad operativa: mide cerca de 54 metros de eslora y tiene un desplazamiento aproximado de 275 toneladas. Además, puede alcanzar velocidades de hasta 56 kilómetros por hora.
La compañía también señaló que trabaja en dos versiones del buque: una orientada a misiones de sigilo y larga resistencia, y otra enfocada en tareas de patrullaje y ataque con mayor rapidez. Ambas configuraciones están diseñadas para recorridos extensos de hasta 14.800 kilómetros y pueden transportar cargas útiles de hasta 25 toneladas, incluyendo sistemas modulares como sensores o equipos especializados.
A su vez, el proyecto ya cuenta con una aprobación preliminar de una entidad de clasificación naval en Estados Unidos, lo que certifica que cumple con los estándares exigidos para embarcaciones militares de alta velocidad.
La versión Spectre Silent Endurance incorpora una vela rígida de aproximadamente 43 metros que aprovecha la fuerza del viento para desplazarse. Este sistema le permite navegar de forma extremadamente silenciosa, una característica clave para operaciones prolongadas de rastreo submarino.
Por su parte, la variante Spectre Stealth Strike prescinde de la vela y utiliza motores diésel junto con propulsión eléctrica. Esta combinación le permite alcanzar velocidades cercanas a los 50 km/h, además de operar en modo silencioso a unos 22 km/h.
Según la compañía, ambas configuraciones han sido diseñadas para minimizar su huella sonora, un factor decisivo en misiones antisubmarinas.