La Armada Nacional y la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval, Marítima y Fluvial (Cotecmar) anunciaron su más reciente adquisición: el buque más grande diseñado y construido en la historia de Colombia.
Se trata de la patrullera oceánica colombiana ARC “24 de Julio”, un buque de última tecnología que fortalecerá la soberanía y la seguridad marítima. Además, el presidente Gustavo Petro, quien estuvo presente en la ceremonia de entrega, afirmó que funcionará como “un arma contra el narcotráfico”.

El jefe de Estado resaltó que la embarcación fue concebida y construida en el país por ingenieros colombianos, como parte de una estrategia para impulsar la industria naval y reforzar la defensa nacional, aunque algunos componentes debieron ser importados ante limitaciones tecnológicas locales.
“Hace parte de un esfuerzo que viene de años atrás en la Armada Nacional, a través de Cotecmar, buscando el desarrollo de las capacidades del Estado en el terreno industrial, porque este es un bien industrial, para la defensa nacional”, precisó.
La patrullera apoyará misiones de búsqueda y rescate, atención de desastres, ayuda humanitaria y logística, así como operaciones contra delitos transnacionales como el narcotráfico, el tráfico de armas y migrantes, el contrabando y la protección del medio ambiente. pic.twitter.com/2IVvo9jk4x
— Presidencia Colombia 🇨🇴 (@infopresidencia) March 28, 2026
Tras diez años de planeación y ejecución, este buque se consolida como “el más grande diseñado y construido hasta ahora en Colombia”, según Cotecmar.
Pero, ¿a qué se debe su nombre? ARC “24 de Julio” hace referencia a la fecha de la Batalla de Maracaibo, ocurrida en 1823 entre las fuerzas navales de la República de Colombia y la Armada del Reino de España, que concluyó con la derrota de esta última. Según destacó el jefe de Estado, este hecho consolidó la libertad definitiva bajo la bandera tricolor de la Gran Colombia.
Además, durante la ceremonia de bautizo de la patrullera, Petro destacó la importancia de fortalecer el desarrollo del sector naval y ampliar estas capacidades a otras áreas de la defensa. En ese sentido, subrayó la necesidad de avanzar en inteligencia, armamento y tecnología nacional, con el objetivo de que el país pueda producir sistemas como drones, antidrones e incluso aeronaves.
El mandatario también señaló que el esfuerzo del Gobierno por mejorar las condiciones de vida de los integrantes de la Fuerza Pública, considerados pieza clave en la protección del país, debe ir acompañado de un impulso decidido a la industria militar. Según explicó, este enfoque permitiría consolidar una defensa más sólida y autosuficiente.

Además, comparó la situación de Colombia con la de países como Estados Unidos, Alemania, Japón y Brasil, que cuentan con una industria de defensa desarrollada y producen su propio equipamiento militar. En particular, mencionó el caso brasileño, que ya fabrica aviones de combate tipo Gripen, como ejemplo que podría seguir el país.
“Desarrollar la fabricación de nuestras propias armas, sin esperar regalos, sin esperar milagros que a veces no llegan, sino basándonos en nuestras propias fuerzas, confiar en nuestras propias fuerzas, porque si no confiamos en nuestras propias fuerzas, la dependencia nos hará llorar en algún momento. Y nos ha hecho llorar”, afirmó.
