La actualización de junio para Windows 11 ya está disponible de forma general y llega con varias novedades orientadas a mejorar el rendimiento del sistema, especialmente en equipos de gama media y de entrada. Entre las principales incorporaciones destaca el nuevo “Perfil de Baja Latencia”, una función diseñada para agilizar la respuesta del sistema y optimizar la experiencia de uso.

La actualización KB5094126 (compilaciones 26200.8655 y 26100.8655), lanzada este martes, incluye además las más recientes correcciones de seguridad y mejoras de estabilidad para el sistema operativo.

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El nuevo “Perfil de Baja Latencia” busca acelerar tareas cotidianas al reducir los tiempos de carga de elementos como el menú Inicio, el Centro de Actividades y la herramienta de búsqueda. También mejora la apertura de aplicaciones, permitiendo que estas se ejecuten con mayor rapidez al iniciarse, lo que se traduce en una sensación de mayor fluidez para el usuario.

Según explica Windows Latest, esta optimización aprovecha de manera más eficiente los recursos del procesador. Para ello, incrementa temporalmente la velocidad de funcionamiento de la CPU durante acciones específicas, como abrir una aplicación o acceder al menú Inicio. Una vez completada la tarea, el procesador vuelve a sus niveles habituales de rendimiento.

Se trata de un cambio importante frente al comportamiento anterior del planificador de Windows. Microsoft señala que, hasta ahora, ciertas tareas consideradas de baja exigencia computacional no provocaban aumentos en la frecuencia de trabajo del procesador, lo que podía generar una respuesta menos ágil del sistema.

La compañía indica que este nuevo enfoque se inspira en mecanismos utilizados por otros sistemas operativos modernos. De hecho, Scott Hanselman, vicepresidente de Microsoft, defendió la implementación a través de la red social X al afirmar que tecnologías similares ya se emplean en plataformas como macOS y Linux.

“No es hacer trampa; así es como los sistemas modernos hacen que las aplicaciones se sientan rápidas: aumentan temporalmente la velocidad de la CPU y priorizan las tareas interactivas para reducir la latencia”, explicó el directivo.

El nuevo sistema permite que Windows aumente temporalmente la velocidad de la CPU. Foto: Getty Images

Aunque la función forma parte de la actualización de junio, su activación será gradual. Los usuarios pueden comprobar si ya está habilitada observando posibles aumentos momentáneos en la velocidad de la CPU al abrir aplicaciones o acceder al menú Inicio desde la pestaña de rendimiento del Administrador de tareas.

Los beneficios serán más evidentes en computadores con hardware modesto, donde la mejora en la capacidad de respuesta será más perceptible. En equipos de alto rendimiento, en cambio, el cambio podría pasar prácticamente inadvertido debido a la rapidez con la que ya ejecutan estas tareas.

La actualización también incorpora mejoras en la velocidad de descarga e instalación de aplicaciones y componentes distribuidos a través de Microsoft Store. Asimismo, la búsqueda de Windows ofrece ahora respuestas más rápidas desde que el usuario comienza a escribir una consulta.

Otra de las novedades es la posibilidad de utilizar varias aplicaciones de cámara de manera simultánea. Esto permite, por ejemplo, mantener una videollamada mientras otra aplicación accede a la misma cámara para capturar imágenes o video.

La actualización introduce modificaciones en el planificador del sistema operativo. Foto: NurPhoto via Getty Images

En el apartado de audio, Microsoft amplió las capacidades de Bluetooth LE al permitir la transmisión simultánea a dos pares de auriculares compatibles. Los equipos Copilot+ PC, por su parte, reciben nuevas herramientas para supervisar el funcionamiento de la NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal).

Más allá de las nuevas funciones, la actualización refuerza la seguridad del sistema. Microsoft corrigió 206 vulnerabilidades, varias de ellas catalogadas como graves. Entre estas destaca la falla identificada como CVE-2026-45657, que obtuvo una puntuación de 9,8 sobre 10 debido al riesgo de permitir la ejecución remota de código con privilegios de nivel kernel.

Finalmente, el paquete de junio amplía el despliegue automático de la renovación de certificados de seguridad de Arranque Seguro (Secure Boot) en más equipos próximos a su fecha de expiración, garantizando que los dispositivos mantengan sus mecanismos de protección actualizados.

*Con información de Europa Press