Una de las principales preocupaciones de los usuarios en la actualidad es mejorar la velocidad de su conexión a internet. Contar con un servicio rápido y estable se ha convertido en una necesidad, ya que de él dependen actividades cotidianas como la comunicación, el uso de aplicaciones, las plataformas de streaming, el acceso a la información y el trabajo remoto.

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Sin embargo, las fallas en la red wifi son un problema frecuente para muchas personas. Esta situación puede estar relacionada con distintos factores, entre ellos inconvenientes con el proveedor del servicio, condiciones climáticas adversas, una ubicación inadecuada del router, interferencias generadas por otros dispositivos electrónicos o la falta de actualizaciones del equipo.

Ante este panorama, cada vez más ciudadanos buscan alternativas para optimizar el rendimiento de su conexión. Aunque existen recomendaciones básicas, como ubicar el router en un lugar elevado y central de la vivienda o mantenerlo alejado de electrodomésticos, también hay aspectos técnicos que pueden influir significativamente en la velocidad de navegación.

El detalle que podría estar frenando la velocidad de internet

Uno de los elementos menos considerados es el cable Ethernet. Revisar su estado y reemplazarlo cuando sea necesario puede ser determinante para evitar cuellos de botella y aprovechar al máximo la velocidad contratada.

El router funciona como un pequeño ordenador que permanece encendido constantemente gestionando conexiones y tráfico de red. Foto: Getty Images

Según especialistas, este tipo de cable se utiliza para conectar dispositivos como computadores, routers y switches dentro de una red local, permitiendo la transmisión de datos y el acceso a internet. Su desempeño está estrechamente relacionado con la calidad de fabricación y longitud.

A simple vista, se asemeja a un cable telefónico, aunque es más robusto y cuenta con ocho conductores internos, frente a los cuatro que suelen incorporar los otros. Además, sus conectores y puertos son de mayor tamaño.

Aunque pueden encontrarse en distintos colores, también existen varias categorías con capacidades diferentes. Algunos modelos antiguos, como el Cat 5, soportan velocidades de hasta 100 Mbps, lo que puede convertirse en una limitación para quienes cuentan con planes de internet más rápidos.

Actualmente, las categorías más utilizadas son Cat 5e y superiores como Cat 6, capaces de ofrecer velocidades que van desde 1 Gbps hasta 40 Gbps, dependiendo de la especificación del cable. Por esta razón, es recomendable revisar la etiqueta del producto para conocer sus características y rendimiento.

Un cable Ethernet es clave para mejorar la conexión a internet. Foto: Getty Images

Otro aspecto importante es el material de fabricación. Algunos emplean aluminio recubierto de cobre en lugar de cobre puro, una diferencia que puede afectar la calidad de la transmisión. Asimismo, el desgaste provocado por el uso continuo, los golpes o las dobleces puede deteriorarlo y reducir su eficiencia.

Por ello, sustituir un cable Ethernet antiguo por uno de mejor calidad puede representar una mejora considerable en el rendimiento de la red. En muchos casos, este simple cambio permite aprovechar plenamente las capacidades del router y la velocidad contratada, pasando de registros cercanos a los 90 Mbps a velocidades superiores a los 600 Mbps.