El día del eclipse solar más esperado por muchos ha llegado. Este 12 de agosto se convierte en una de las fechas astronómicas más destacadas de 2026, debido a la magnitud del fenómeno que podrá observarse en distintas partes del mundo. Durante el evento, la Luna se interpondrá entre el Sol y la Tierra y, en algunas regiones, llegará a cubrir por completo el disco solar.
Sin embargo, el espectáculo no se limitará a la oscuridad del cielo. Durante el eclipse también podrían percibirse cambios en la iluminación, la temperatura y el comportamiento de algunos animales.
Ante este acontecimiento, los expertos han insistido en la importancia de tomar precauciones, especialmente para proteger la vista. Además de contar con los elementos adecuados para observar el fenómeno de manera segura, también es importante conocer cómo será su recorrido y cuáles serán los momentos más destacados.
Así lo explicó en un video el astronauta español Pedro Duque, quien señaló que España será uno de los países privilegiados para contemplar el eclipse. “Veremos el primer eclipse total de Sol en 100 años desde España. Te cuento lo que pasará en cada momento y algunos consejos”, señaló.
Duque explicó que los mejores lugares para observar la totalidad estarán en una franja que atraviesa territorios desde Galicia hasta Castellón, además de las Islas Baleares. En otras zonas del país, el fenómeno también podrá apreciarse, aunque de manera parcial.
Este tipo de acontecimientos, en los que el Sol, la Luna y la Tierra se alinean, han tenido diferentes significados a lo largo de la historia y fueron interpretados de distintas maneras por numerosas culturas. Para España, además, el eclipse representa un acontecimiento especialmente significativo, debido a que han pasado varias décadas desde que pudo observarse un fenómeno de estas características.
Durante el eclipse, las condiciones del entorno comenzarán a cambiar. “La luz se volverá rara, se apagarán los colores y bajará la temperatura”, explicó el astronauta. También podrían producirse modificaciones en el comportamiento de algunos animales, especialmente de las aves, que pueden interpretar la disminución repentina de la luz como la llegada de la noche.
A medida que la Luna avance frente al Sol, la luz irá disminuyendo hasta llegar a uno de los momentos más llamativos: el llamado “anillo de diamantes”. Este efecto se produce justo antes de la totalidad, cuando uno de los últimos rayos solares atraviesa los relieves de la Luna y genera un destello brillante.
Aunque la totalidad esté próxima, es fundamental mantener las gafas especiales para eclipses durante las fases parciales y utilizarlas de acuerdo con las recomendaciones de seguridad. Nunca se debe mirar directamente al Sol sin la protección adecuada.
Después, el Sol quedará completamente oculto y el día dará paso momentáneamente a una apariencia nocturna. En ese instante, será posible contemplar la corona solar, que se verá como un halo luminoso alrededor del disco oscuro de la Luna.
La fase de totalidad tendrá una duración inferior a dos minutos en los lugares que se encuentren dentro de la trayectoria principal. Por ello, será un momento breve, pero especialmente esperado por quienes tendrán la posibilidad de presenciarlo.
El ingeniero también explicó por qué la Luna puede cubrir por completo al Sol pese a que nuestro satélite es mucho más pequeño. “El Sol es 400 veces más grande que la Luna, pero también está 400 veces más lejos”, señaló. Esta coincidencia permite que, visto desde la Tierra, ambos cuerpos parezcan tener un tamaño similar en el cielo y que la Luna pueda ocultar temporalmente el disco solar.
No obstante, esta situación no será permanente. La Luna se aleja de la Tierra unos centímetros cada año, por lo que, dentro de cientos de millones de años, dejará de producirse la alineación necesaria para que existan eclipses solares totales como los que pueden observarse actualmente.