En el calendario astronómico del año 2026, uno de los acontecimientos más esperados por observadores del cielo —ya sean aficionados, astrónomos aficionados o simples amantes de la naturaleza— es la “Luna de Nieve”, el nombre tradicional de la luna llena que se produce en febrero en el hemisferio norte.

La segunda luna llena de 2026 tendrá lugar este domingo, 1 de febrero, y se podrá observar en la constelación de Cáncer, muy cerca del reconocido cúmulo estelar de la Colmena, de acuerdo con información de Star Walk.

La "Luna de Nieve" continúa inspirando admiración y asombro en todo el mundo. Foto: Getty Images

Este fenómeno marcará el inicio del ciclo lunar del mes, con su punto máximo a las 22:09 GMT, seguido del cuarto menguante el 9 de febrero a las 12:43 GMT. Posteriormente, la Luna nueva se producirá el 17 de febrero a las 12:01 GMT, coincidiendo con el Año Nuevo Lunar y un eclipse solar visible en regiones polares, mientras que el cuarto creciente cerrará la secuencia el 24 de febrero a las 12:28 GMT.

Pero, ¿qué es la Luna de Nieve?

De acuerdo con el sitio web de National Geographic, el origen del nombre “Luna de Nieve” está ligado a las duras condiciones climáticas que suelen marcar el mes de febrero en el hemisferio norte, cuando las nevadas alcanzan su mayor intensidad.

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Esta realidad, que hoy siguen viviendo países como Estados Unidos y Canadá con temperaturas extremas y fuertes acumulaciones de nieve, explica por qué los pueblos originarios asociaron esta luna llena con uno de los periodos más severos del invierno.

La popularización de esta denominación se dio gracias al Almanaque del Viejo Granjero, una publicación que circula desde 1792 y que reunía información práctica sobre agricultura, astronomía y geografía. Este cuadernillo se convirtió en una referencia clave para las comunidades rurales de Estados Unidos, ayudando a consolidar el uso de los nombres tradicionales de las lunas llenas a lo largo del año.

El origen del nombre “Luna de Nieve” está ligado a las duras condiciones climáticas que suelen marcar el mes de febrero en el hemisferio norte. Foto: Getty Images

Sin embargo, la luna llena de febrero ha recibido múltiples interpretaciones según la cultura. Para algunos pueblos indígenas norteamericanos, simbolizaba la escasez y la dureza del invierno, como la Luna del Hambre o la Luna de los Huesos, mientras que otras comunidades la relacionaban con animales representativos, como el águila o el oso negro. En Europa, los celtas la conocían como la Luna del Hielo y, en contraste, en el hemisferio sur adoptó nombres más amables, vinculados a la cosecha y los ciclos agrícolas.