El comportamiento de las lluvias en Colombia vuelve a mostrar un fuerte contraste entre regiones. Mientras el Tolima continúa enfrentando una emergencia por incendios forestales, en otras zonas del país las precipitaciones han provocado crecientes, derrumbes y dificultades para la movilidad.

Max Henríquez hace importante aviso sobre fenómeno que llegará a Colombia: “Viene avanzando”

En medio de este panorama, el meteorólogo Max Henríquez llamó la atención sobre la distribución de las lluvias y compartió su lectura sobre lo que está ocurriendo en diferentes puntos del territorio nacional.

Un contraste que queda en evidencia

La situación es especialmente llamativa en el Tolima, donde las condiciones secas han contribuido a mantener el riesgo de incendios.

Este 1 de septiembre, las autoridades reportaron conflagraciones activas en varios municipios, mientras el departamento acumula una afectación de más de 50.000 hectáreas entre vegetación y cultivos.

Henríquez resumió el panorama con una frase que pone el foco en la diferencia entre unas regiones y otras. El meteorólogo señaló: “Sigue sin lluvias el Tolima, mientras que sí vuelven a caer en Guayabetal y el piedemonte llanero”.

Tolima continúa sin precipitaciones importantes, mientras Guayabetal y el piedemonte reciben lluvias. Foto: Weather - NASA

La observación adquiere relevancia por lo que ocurre precisamente en Guayabetal, Cundinamarca. Allí, las lluvias recientes provocaron un aumento de los caudales y derrumbes, al punto de que el municipio permanece bajo alerta por las condiciones meteorológicas.

Las lluvias no están llegando de la misma manera

El comentario de Henríquez también se suma a otros reportes recientes sobre el comportamiento desigual del tiempo en Colombia.

Días atrás, el meteorólogo había mostrado un mapa en el que se observaban precipitaciones en sectores del occidente del país. En esa oportunidad explicó que “el Chocó y hasta Buenaventura están nublados y con lluvias, al igual que el occidente de Antioquia, Urabá, Córdoba y Sucre”, mientras que en otras partes de la región Andina se presentaban precipitaciones intermitentes.

El contraste resulta especialmente importante para las regiones afectadas por incendios, pues la falta de agua mantiene la vegetación seca y facilita la propagación de las llamas. En el caso del Tolima, las autoridades continúan monitoreando la amenaza por incendios asociada a las bajas precipitaciones y las altas temperaturas.

Así, mientras algunas zonas reciben agua suficiente para generar emergencias por crecientes y deslizamientos, otras continúan esperando lluvias que ayuden a aliviar una crisis ambiental que lleva varias semanas.