El Departamento de Defensa de Estados Unidos aprobó una inversión superior a los 120.000 millones de dólares destinada a reforzar su capacidad militar mediante nuevos contratos con empresas del sector de defensa.
Los recursos estarán dirigidos principalmente a incrementar la fabricación de sistemas de defensa antimisiles Patriot y acelerar la construcción de submarinos nucleares, como parte de una estrategia enfocada en fortalecer la cadena de suministro y mejorar la preparación operativa de las Fuerzas Armadas.
Dentro de este paquete presupuestario, el Pentágono elevó a cerca de 59.000 millones de dólares el contrato con Lockheed Martin para la adquisición de misiles Patriot, considerados una pieza clave en la defensa antimisiles.
Además, suscribió un acuerdo preliminar por aproximadamente 35.000 millones de dólares para la producción del sistema THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), diseñado para interceptar y destruir misiles balísticos a gran altitud, con el objetivo de ampliar las capacidades de protección del país frente a posibles amenazas.
Los contratos para la adquisición de los sistemas de defensa antimisiles Patriot y THAAD tendrán una vigencia de siete años, en un cambio de estrategia impulsado por el subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Steve Feinberg. La medida sustituye el esquema de compras anuales por acuerdos de largo plazo, con el propósito de brindar mayor estabilidad a los contratistas y facilitar inversiones anticipadas en la ampliación de plantas de producción y el fortalecimiento de la cadena de suministro.
El incremento de la demanda del sistema Patriot responde, en gran parte, a su uso constante en los conflictos recientes de Oriente Medio y Europa del Este. Cada misil Patriot de última generación tiene un costo aproximado de 4 millones de dólares y su fabricación puede tardar varios años, por lo que las autoridades consideran prioritario aumentar la capacidad de producción.
En paralelo, el Pentágono otorgó contratos por 76.600 millones de dólares a las compañías General Dynamics Electric Boat y HII Newport News Shipbuilding para reforzar su flota submarina. La alianza entre ambas empresas tendrá a su cargo la construcción de nueve submarinos de ataque de propulsión nuclear de la clase Virginia y cinco submarinos de misiles balísticos de la clase Columbia, un programa cuya entrega está prevista de forma escalonada hasta el año 2038.
La Armada de Estados Unidos considera que este proyecto representa el mayor programa de reinversión en varias décadas para modernizar su flota de submarinos de combate. La iniciativa busca fortalecer las capacidades navales del país mediante la incorporación de nuevas unidades con funciones estratégicas diferenciadas, orientadas tanto a operaciones ofensivas como a la disuasión nuclear.
Dentro del plan, los submarinos de la clase Virginia estarán destinados a misiones de ataque de propulsión nuclear, destacándose por su capacidad de operar con alto nivel de sigilo. Estas embarcaciones están diseñadas para enfrentar buques de guerra enemigos y ejecutar ataques contra objetivos terrestres mediante el lanzamiento de misiles de crucero.
Por su parte, los submarinos de la clase Columbia serán la nueva generación de plataformas encargadas de transportar misiles balísticos, una capacidad clave dentro de la tríada de disuasión nuclear de Estados Unidos.
De acuerdo con información reseñada por el medio Nghe An, Bryan Clark, especialista naval del Hudson Institute en Washington D. C., explicó que los contratos de largo plazo ofrecen a los astilleros la posibilidad de adquirir con anticipación componentes cuyo proceso de fabricación requiere varios años, entre ellos reactores nucleares, sistemas de válvulas y bombas especializadas.