Un equipo internacional logró un hallazgo sin precedentes en la Antártida occidental al recuperar un registro geológico que permaneció oculto durante más de 23 millones de años. La expedición alcanzó este objetivo tras perforar 523 metros bajo la superficie de la capa de hielo mediante un avanzado sistema de perforación con agua caliente, una técnica que permitió acceder a sedimentos nunca antes estudiados.
El material extraído corresponde al núcleo de sedimento más largo recuperado hasta la fecha bajo una capa de hielo, con una longitud de 228 metros. De acuerdo con los investigadores, se trata de un logro científico de gran relevancia, ya que es la primera vez que se obtiene un registro geológico de estas dimensiones.
Según datos de los expertos, este núcleo permitirá reconstruir antiguos episodios climáticos y comprender mejor cómo ha cambiado la capa de hielo de la Antártida occidental con el paso del tiempo. Además de aportar datos sobre el pasado del planeta, la información obtenida sería clave para perfeccionar los modelos científicos que proyectan el comportamiento futuro de esta enorme masa de hielo frente al calentamiento global y el deshielo, un aspecto fundamental para estimar el impacto del cambio climático en el nivel del mar.
Este hallazgo forma parte del proyecto internacional SWAIS2C (Sensitivity of the West Antarctic Ice Sheet to 2°C). La investigación es codirigida por especialistas de la ETH Zúrich y del Instituto Federal Suizo de Investigación Forestal, de la Nieve y del Paisje (WSL), y reúne a un equipo multidisciplinario integrado por 29 científicos e ingenieros.
La expedición se desarrolló en Crary Ice Rise, una elevación de hielo ubicada en el borde interior de la plataforma de hielo de Ross, a unos 700 kilómetros de las estaciones de investigación más cercanas en la Antártida Occidental.
De acuerdo con un comunicado de la ETH Zúrich, el codirector científico del proyecto SWAIS2C, Huw Horgan, destacó que este material representa una oportunidad única para reconstruir la historia de la capa de hielo y mejorar las proyecciones sobre su comportamiento frente al calentamiento global.
“Este registro nos proporcionará información crucial sobre cómo es probable que la capa de hielo de la Antártida Occidental y la plataforma de hielo de Ross respondan a temperaturas superiores a 2 °C. Los primeros indicios apuntan a que las capas de sedimento en el núcleo abarcan los últimos 23 millones de años, incluidos períodos en los que las temperaturas medias globales de la Tierra fueron significativamente superiores a 2 °C por encima de los niveles preindustriales”, dice el comunicado, según información citada por Okdiario.