El pasado lunes 10 de agosto, Colombia fue escenario de un fuerte terremoto de magnitud 7.4, cuyo impacto se sintió en ciudades como Cali, Armenia, Pereira, Quibdó, Manizales y Bogotá. El sismo dejó un saldo de víctimas mortales y personas heridas; además, provocó el colapso de estructuras y daños en la infraestructura del país.
Ante la posibilidad de que se presente otro evento de esta naturaleza, es importante conocer cómo actuar dentro de una vivienda para proteger la vida y reducir los riesgos.
De acuerdo con expertos consultados por SEMANA, estas son algunas de las principales recomendaciones que deben tener en cuenta las personas que se encuentren dentro de una vivienda durante un sismo o un fuerte movimiento de tierra.
La ingeniera civil y revisora estructural Martha Martínez explicó a SEMANA que, durante un terremoto, no es recomendable salir inmediatamente de la vivienda, debido a que en el exterior las personas pueden quedar expuestas a la caída de elementos no estructurales, como fachadas, ventanas, muebles y tuberías. Además, el movimiento del suelo puede provocar la pérdida de equilibrio y dificultar el desplazamiento seguro.
La ingeniera también señaló que permanecer debajo de los marcos de las puertas no debe considerarse la primera opción para protegerse, incluso en construcciones antiguas. En ese sentido, recomendó no correr hacia las salidas ni intentar evacuar mientras el suelo continúa moviéndose.
Entre las principales recomendaciones, Martínez señaló que se debe evitar el uso de ascensores. Además, es importante mantenerse alejado de ventanas, vidrios, espejos y muebles altos que puedan caer. En caso de necesitar desplazarse durante la emergencia, la indicación es hacerlo caminando y con precaución.
Durante un terremoto, algunas personas consideran que espacios como los baños o los balcones pueden ofrecer mayor protección. Sin embargo, estos lugares no deben asumirse automáticamente como zonas seguras, ya que la resistencia de una vivienda depende de sus características estructurales y de los elementos que puedan desprenderse durante el movimiento telúrico.
Según la ingeniera civil, una de las recomendaciones es aplicar la regla de agacharse, cubrirse y protegerse mientras dura el sismo. Para ello, una persona puede buscar refugio “debajo de un mueble pesado y resistente”, como una mesa o un escritorio firme, siempre que pueda hacerlo sin exponerse a mayores peligros.
Además, la ingeniera mencionó la posibilidad de ubicarse junto a elementos estructurales resistentes, como muros de carga o columnas. De igual manera, algunos expertos explican que, si no existe una mesa disponible, puede ser conveniente agacharse al lado de muebles grandes y robustos, como una cama, un sofá o un refrigerador, dependiendo de las condiciones del lugar.
Estas recomendaciones suelen relacionarse con la llamada teoría del “triángulo de la vida”. Sobre esta, la ingeniera plantea que, cuando una estructura colapsa, algunos objetos pesados pueden soportar parte de los materiales y dejar un espacio libre entre el mueble y el suelo. Ese espacio tendría una forma triangular y, según esta teoría, podría ofrecer una posibilidad de supervivencia.
No obstante, el denominado “triángulo de la vida” no constituye una garantía de seguridad ni una regla absoluta para actuar durante un terremoto. Los expertos señalan que cada situación puede ser diferente y que la prioridad debe ser proteger la cabeza y el cuello, reducir la exposición a objetos que puedan caer y buscar refugio de manera segura mientras continúa el movimiento telúrico.