La plataforma de videos YouTube, que pertenece a Google, es uno de los mayores propagadores de noticias falsas o fake news, según quedó consignado en una carta firmada por más de 80 organizaciones de verificación de datos, entre las que se encuentran grupos como Full Fact, Maldita.es y Washington Post’s Fast Checker.

Se trata de una carta abierta a la directora ejecutiva de YouTube, Susan Wojcicki, firmada por más de 80 organizaciones independientes de verificación de más de 40 países y publicada este miércoles 12 de enero, en la que se ha denunciado que la plataforma difunde videos con información errónea en temas como la covid-19.

Susan Wojcicki, CEO de YouTube. (Photo by Francois G. Durand/Getty Images) | Foto: 2018 Francois G. Durand

Según este escrito, no se ve “un esfuerzo real de parte de YouTube a la hora de aplicar políticas que aborden el problema”, ya que este permite “que actores sin escrúpulos utilicen su plataforma como arma para manipular y explotar a otras personas, y para organizarse y recaudar fondos”.

En opinión de los firmantes, YouTube lleva a cabo medidas que son insuficientes y le han instado a promover otras de mayor eficacia contra la desinformación. Además, han pedido que elabore una hoja de ruta de intervenciones que mejoren su ecosistema informativo con el apoyo de las organizaciones independientes y apartidistas de verificación.

Para sostener estas acusaciones, las organizaciones ponen de ejemplo la campaña de falsas curas contra la covid-19 o los supuestos remedios para tratar enfermedades como el cáncer que “durante años” se han publicado en la plataforma.

Asimismo, en esta denuncia se indica que algunos usuarios han utilizado YouTube para amplificar el discurso de odio contra grupos vulnerables, así como su intervención en procesos electorales en los que ha existido fraude. Entre algunos ejemplos, se exponen las elecciones presidenciales fraudulentas que han tenido lugar recientemente en países como Filipinas y Taiwán.

YouTube reveló que desde el inicio de la pandemia del coronavirus ha eliminado más de un millón de vídeos por estar relacionados con desinformación peligrosa sobre la enfermedad. | Foto: Getty Images

A pesar de que mencionan varios casos en distintos lugares del mundo, en el comunicado se advierte que los videos con fake news se cuelan con mayor facilidad en los países de habla no inglesa y los del sur global. Bajo el criterio de los firmantes, la estrategia de la plataforma es insuficiente, ya que consideran que es más eficaz dar contexto con información contrastada que eliminar contenidos, estrategia que hasta ahora ha seguido YouTube.

“Esta alternativa también preserva la libertad de expresión al tiempo que reconoce que aportar esa información adicional puede mitigar los riesgos para la vida, la salud, la seguridad y los procesos democráticos”, se puede leer en este comunicado.

Cabe resaltar que en octubre de 2021, YouTube anunció que actualizó sus políticas para dejar de permitir los contenidos potencialmente peligrosos sobre todas las vacunas aprobadas por organismos sanitarios, no solo las que combaten el coronavirus.

En ese sentido, ha decidido expandir sus políticas relativas a las vacunas al resto de inmunizantes que se suministran en la actualidad y que hayan sido aprobadas por autoridades sanitarias mundiales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS). La plataforma también informó que desde el inicio de la pandemia del coronavirus ha eliminado más de un millón de videos por estar relacionados con desinformación peligrosa sobre la enfermedad.

Las organizaciones han sugerido que YouTube debería aumentar los esfuerzos contra la desinformación en idiomas distintos al inglés mediante un servicio de transcripción que funcione con cualquier lengua. | Foto: © Sally Anscombe 2018

Finalmente, las más de 80 organizaciones de verificación que firmaron la carta aseguran que, dado que gran parte de las visualizaciones de contenidos proceden del algoritmo de recomendación propio de YouTube, este debería asegurar de no promover de forma activa la información de canales de poca fiabilidad.

Para acabar con este problema, han propuesto cuatro soluciones: un compromiso de transparencia para financiar investigaciones independientes sobre campañas de desinformación, promocionar contexto y desmentidos superpuestos en los videos con noticias falsas o como contenido de video adicional o actuar contra los desinformadores reincidentes.

*Con información de Europa Press.