Colombia no sale de la conmoción luego del fuerte terremoto de magnitud 7,4 registrado en la mañana de este lunes 10 de agosto. El movimiento telúrico dejó graves afectaciones en infraestructura de Cali, Pereira, Manizales y Chocó y, de acuerdo con los reportes preliminares, habría causado la muerte de varias personas.

Ante la magnitud del evento, las autoridades continúan actualizando la información sobre los daños y las víctimas. El presidente Abelardo De La Espriella declaró el desastre de carácter nacional, mientras avanzan las labores de rescate y atención de quienes podrían permanecer bajo los escombros.

¿Por qué su iPhone no le avisó sobre el fuerte terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia este 10 de agosto?

La situación también generó preocupación entre los ciudadanos debido a la ocurrencia de dos réplicas: una de magnitud 4,6 en Nóvita, Chocó, y otra de 4,8 en San José del Palmar. Estos movimientos volvieron a encender las alarmas entre la población, especialmente porque, poco después del terremoto, comenzaron a circular por aplicaciones de mensajería como WhatsApp mensajes que aseguraban conocer la hora exacta de un supuesto nuevo sismo.

Ante este tipo de información, los expertos han insistido en la importancia de mantener la calma y evitar compartir contenidos cuyo origen no pueda ser verificado. En medio de una emergencia, las redes sociales y las aplicaciones de mensajería pueden convertirse en canales para la difusión de rumores que aumentan la incertidumbre entre la población.

¿Qué pasará con las réplicas?

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) ha explicado que la ciencia todavía no cuenta con un método comprobado que permita predecir cuándo ocurrirá un sismo o una réplica. Aunque la entidad monitorea la actividad sísmica del país las 24 horas del día, los siete días de la semana, a través de una red de más de 200 estaciones, sus registros permiten detectar y caracterizar los eventos una vez ocurren, no anticipar con exactitud cuándo sucederán.

Las réplicas son movimientos sísmicos de menor magnitud que pueden presentarse tras un sismo. Aunque no es posible predecirlas, el organismo señala que pueden prolongarse durante días, semanas o incluso meses. Esto se debe a que, después del movimiento inicial, la energía continúa liberándose en las zonas cercanas al área de ruptura hasta alcanzar nuevamente un estado de equilibrio.

Por esta razón, ante cualquier información relacionada con un posible movimiento telúrico, la recomendación es consultar los canales oficiales del SGC y de las entidades encargadas de la gestión del riesgo.

Cali, Pereira, Manizales y Chocó aparecen entre los lugares mencionados con daños en infraestructura. Foto: AP Photo/Santiago Saldarriaga

La entidad también dispone del formulario ‘Sismo Sentido’, mediante el cual los ciudadanos pueden reportar cómo percibieron un evento y qué efectos observaron en su entorno. Estos datos son utilizados con fines de investigación y ayudan a estimar de manera rápida los impactos de un temblor, información que puede contribuir a la respuesta de los organismos de emergencia.

¿Cuánto puede durar un sismo y qué tan peligroso puede ser?

La duración de un sismo puede variar dependiendo de qué se esté midiendo. Para una persona, el movimiento puede sentirse durante unos segundos, mientras que los instrumentos pueden registrar señales durante un periodo más prolongado. También está el tiempo durante el cual se produce el movimiento de la falla que origina el evento.

De acuerdo con el SGC, la percepción y duración del movimiento también están relacionadas con factores como la distancia hasta el epicentro, el tipo de suelo y las características de las construcciones.

La magnitud, además, no debe confundirse con la intensidad. Mientras la primera permite establecer el tamaño del terremoto en su origen, la intensidad describe los efectos que ese mismo evento genera en un lugar determinado, como la manera en que es percibido por los ciudadanos, los daños en las edificaciones o las alteraciones en el entorno.

Un sismo de magnitud 7,4 sacudió a Colombia durante la mañana del lunes 10 de agosto. Foto: Getty Images

Esto significa que un mismo sismo tiene una sola magnitud, pero puede presentar diferentes niveles de intensidad dependiendo de la zona.

Por último, la peligrosidad y el impacto de un terremoto no dependen únicamente de su magnitud. También influyen factores como la profundidad, la distancia al epicentro, las condiciones geológicas del terreno, la cantidad de población expuesta y la vulnerabilidad de las edificaciones y de la infraestructura.