El correo electrónico se ha convertido en parte importante, especialmente en el mundo digital de millones de personas, ya que permite acceder, recuperar contraseñas y verificar la identidad en plataformas como WhatsApp, Instagram, Facebook, Netflix, Spotify, aplicaciones bancarias y otros servicios.
En ese contexto, cuando un ciberdelincuente logra comprometer una cuenta de correo, el riesgo no se limita a los mensajes almacenados, sino que puede extenderse rápidamente a las cuentas vinculadas, facilitando el robo de información, dinero o datos personales.
Ante una situación de este tipo, actuar con rapidez resulta fundamental para contener el daño y recuperar el control de la cuenta antes de que los atacantes aprovechen el acceso. De acuerdo con información compartida en el blog de ESET, expertos recomiendan identificar las señales de una posible intrusión, comprender cómo pudo producirse el ataque y aplicar medidas inmediatas para proteger el resto de los servicios asociados.
¿Qué hacer si le hackearon el correo?
Lo primero que recomiendan los expertos es intentar recuperar el acceso a la cuenta desde el sitio web o la aplicación oficial del proveedor de correo. Si el usuario aún puede ingresar, debe cambiar la contraseña de inmediato por una clave completamente nueva, fuerte y exclusiva para esa cuenta, evitando reutilizar contraseñas antiguas o versiones similares.
Una vez restablecido el acceso, también es recomendable cerrar todas las sesiones abiertas en otros dispositivos. Plataformas como Gmail y Outlook ofrecen herramientas para identificar desde qué equipos o ubicaciones hay sesiones activas, permitiendo desconectarlas de forma remota para impedir que un intruso continúe utilizando la cuenta.
Además, la persona involucrada en la trampa debe revisar si el atacante modificó la configuración de seguridad. Entre los cambios más comunes se encuentran la alteración del correo de recuperación, el número telefónico vinculado, las preguntas de seguridad o la incorporación de nuevos métodos de autenticación, configuraciones que deben corregirse de inmediato para recuperar el control total de la cuenta. Esta función añade una capa adicional de protección, ya que, incluso si un ciberdelincuente obtiene la contraseña, necesitará un segundo método de verificación para poder acceder a la cuenta.
Los especialistas también recomiendan revisar todas las plataformas vinculadas al correo comprometido, debido a que este suele utilizarse como método de acceso o recuperación en numerosos servicios. Redes sociales, aplicaciones de mensajería, plataformas de streaming, billeteras digitales, cuentas bancarias, tiendas en línea y servicios en la nube son algunos de los perfiles que deben verificarse.
Otra medida fundamental, según información compartida en el blog, es comprobar si la cuenta de correo fue utilizada con fines maliciosos. Los expertos recomiendan revisar los mensajes enviados recientemente, detectar reglas o filtros creados sin autorización, verificar si se eliminaron correos importantes y consultar con los contactos si recibieron mensajes sospechosos provenientes de esa dirección.
Finalmente, los expertos aconsejan analizar todos los dispositivos desde los que se utiliza el correo electrónico, ya que el ataque pudo originarse por un intento de phishing, el robo de credenciales o la presencia de malware. Ejecutar un análisis de seguridad, actualizar el sistema operativo, el navegador y las aplicaciones, además de eliminar extensiones o programas desconocidos, puede ayudar a evitar nuevos accesos no autorizados.