En un mundo en el que los electrodomésticos forman parte de la vida cotidiana de millones de hogares, las freidoras de aire —también conocidas como air fryer— se han consolidado como uno de los aparatos más populares. Su éxito radica en su practicidad y en los beneficios que ofrecen tanto en la cocina como en la salud.

Nuevo estudio revela detalle sorprendente sobre las freidoras de aire que cambia lo que creíamos saber

Este dispositivo funciona mediante la circulación de aire caliente a alta velocidad, lo que permite cocinar los alimentos de manera uniforme y lograr una textura crujiente similar a la fritura tradicional, pero con una cantidad mínima de aceite. Esto ha sido clave para quienes buscan reducir el consumo de grasas sin renunciar al sabor ni a la textura de sus comidas favoritas.

Sin embargo, aunque están diseñadas con tecnología avanzada, es fundamental usarlas correctamente para obtener buenos resultados y, al mismo tiempo, cuidar sus componentes internos. Introducir alimentos no aptos puede provocar daños que, a largo plazo, afecten su funcionamiento.

De acuerdo con recetasairfryernuria.com, quesos como el mozzarella fresco, el brie o el camembert tienen una textura suave y un alto contenido de grasa y humedad. Al someterlos al intenso flujo de aire caliente de la freidora, se derriten rápidamente sin mantener su forma.

Existen varias estrategias que los usuarios pueden adoptar para reducir el consumo de energía al usar freidoras de aire. Foto: Getty Images

El resultado no es el esperado: en lugar de dorarse de manera uniforme, el queso se convierte en una masa líquida que puede escurrirse por la canasta.

Este comportamiento no solo arruina la preparación, sino que también puede generar problemas en el electrodoméstico. El queso derretido puede gotear hacia las partes internas, adherirse a superficies difíciles de limpiar y provocar malos olores. En algunos casos, incluso puede generar humo o afectar el funcionamiento si entra en contacto con componentes sensibles.

La Air Fryer es un electrodoméstico que facilita la cocción de alimentos. Foto: Getty Images

Además, el resultado final rara vez es satisfactorio. Sin una capa que lo proteja, el queso no logra una textura equilibrada: no queda crujiente por fuera ni cremoso por dentro, sino que termina desperdiciado en el fondo del aparato. Por eso, aunque sí es posible cocinar queso en la freidora de aire, es importante hacerlo correctamente.

La mejor manera de evitar estos inconvenientes es utilizar una barrera que lo contenga, como un empanizado, moldes aptos o papel para hornear perforado. También se recomienda optar por quesos más firmes que resistan mejor el calor. De esta forma, no solo se protege el electrodoméstico, sino que también se obtienen resultados mucho más apetitosos.