La gastronomía se ha consolidado como uno de los principales atractivos de Boyacá debido a que refleja su historia, tradiciones y riqueza agrícola. Muchas de sus recetas han sido transmitidas de generación en generación y destacan por el uso de ingredientes cultivados en la región, como la papa, el maíz, la cebolla, las habas y la arveja, entre otros.
En muchos de sus pueblos, las plazas de mercado, panaderías, cafés y restaurantes conservan recetas ancestrales y ofrecen productos emblemáticos como los pasteles de papa, el masato, las almojábanas, las arepas boyacenses y los quesos artesanales.
Trucha arcoíris, un delicia imperdible
En otros, delicias como la trucha resultan imperdibles y es precisamente lo que sucede en Aquitania, el municipio más cercano al Lago de Tota, un destino que vale la pena conocer no solo por su oferta gastronómica sino también por sus encantos naturales.
Allí uno de los platos más tradicionales y llamativos es la trucha arcoíris que es preparada de diferentes formas y se dice que es la más deliciosa de la región. Su sabor único y especial, además de las formas tradicionales en las que los habitantes de esta zona las cocinan, se debe a que el desarrollo y crecimiento de este pescado se da en las aguas frías de la laguna que contribuyen a que su carne tenga una textura firme y un sabor suave.
La tradición culinaria de Aquitania ha llevado a que emprendimientos familiares y restaurantes ofrezcan la trucha en una gran variedad de presentaciones como: a la plancha, al ajillo, en salsa de champiñones, gratinada y acompañada con productos típicos de Boyacá.
Disfrutar este plato, mientras se contempla el paisaje del lago de Tota y las montañas que lo rodean, hace que la experiencia gastronómica sea uno de los principales atractivos para quienes visitan este municipio boyacense.
Otros planes
Además de deleitarse con la rica gastronomía, en Aquitania los viajeros tienen la posibilidad de realizar otras actividades para complementar su experiencia. En la lista de sitios para visitar están las playas de Los Arcos y La Península, y las islas de San Pedro, La Custodia y Santa Helena, en la Laguna de Tota.
Este es un buen destino para quienes disfrutan de actividades al aire libre como el senderismo y las caminatas hacia los miradores naturales que se encuentran al nororiente del municipio. El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que en uno de ellos se puede conocer la Basílica Menor del Señor de los Milagros, patrono del municipio y en honor a quién se realizan festividades en el mes de enero.