El Eje Cafetero es uno de los destinos preferidos por los viajeros y allí el departamento de Caldas destaca por sus montañas verdes, termales, bosques, ríos y pueblos llenos de encanto, ofreciendo experiencias únicas.
Es un territorio perfecto para los amantes de la naturaleza, quienes pueden realizar actividades como ecoturismo, senderismo y observación de paisajes andinos. Además, sus aguas termales y rutas rurales convierten al departamento en un espacio perfecto para el descanso y la aventura.
Sus tierras son ideales para adentrarse en la cultura y para disfrutar de municipios que conservan la arquitectura típica antioqueña con balcones coloridos, plazas tradicionales y calles llenas de historia, a lo que se suma su variada gastronomía y festividades culturales.
Este departamento alberga 27 municipios y en el oriente se encuentra Pensilvania, que destaca por la diversidad de sus paisajes naturales, que van desde imponentes montañas hasta cálidos valles atravesados por ríos de aguas cristalinas, razones de peso para que se le conozca como la ‘perla del oriente’.
De acuerdo con información de la Gobernación de Caldas, el municipio cuenta con numerosos miradores naturales, bosques y antiguos caminos de herradura que permiten recorrer entornos llenos de belleza y tradición, muchos de ellos trazados desde el siglo pasado.
Para los amantes de la naturaleza
La información oficial indica que en este territorio hay sitios emblemáticos como la Cascada del Popal, el Puente Rojo y el Centro Recreacional El Bosque que permiten disfrutar de escenarios donde la naturaleza es protagonista.
En el casco urbano destacan como referentes paisajísticos y patrimoniales la Plaza de Bolívar de Pensilvania y el templo de Nuestra Señora de los Dolores. Una de las particularidades del pueblo es que sus calles descienden en distintas direcciones sobre la ladera, conservando el tradicional trazado cuadriculado heredado de la época colonial.
Uno de los imperdibles para visitar en Pensilvania es la Calle Real, que es el principal eje comercial y social del municipio, ya que allí se concentra gran parte de los establecimientos comerciales. En sus alrededores aún se conservan numerosas edificaciones típicas de la colonización antioqueña, las cuales se caracterizan por muros amplios, construcciones de uno o dos pisos, fachadas encaladas y delicados detalles de carpintería.
En Pensilvania hay otros lugares de interés como el Museo de la Colonización y, además, sus habitantes tienen celebraciones tradicionales como las Fiestas del Hacha que fortalecen la memoria cultural y el sentido de pertenencia de su gente.
A todo esto se suma su variada gastronomía típica y la posibilidad de disfrutar experiencias alrededor del café, el producto insignia que permite conocer todo su proceso, desde la siembra hasta la degustación, convirtiéndose en un atractivo invaluable.
De acuerdo con la Gobernación, el turismo de este municipio se proyecta como un motor de desarrollo económico, social y cultural, generando oportunidades para la comunidad y ofreciendo al visitante una vivencia auténtica.