Colombia es un territorio donde los páramos tienen una gran importancia, pues son fuente de vida y ecosistemas que cumplen funciones determinantes para el medio ambiente.
Uno de ellos está ubicado a unas cuatro horas de Bogotá y es considerado como uno de los más lindos del mundo. Se trata de Ocetá, considerado una de las grandes maravillas ambientales del país.
Es un destino cuya belleza supera cualquier expectativa, destacando por su mágica Ciudad de Piedra y sus vibrantes paisajes llenos de frailejones, musgos y líquenes, entre otras plantas, que lo adornan, según información del portal oficial Colombia Travel.
Es, sin duda, un refugio natural, ubicado en el departamento de Boyacá, en el municipio de Monguí. Allí se llega tras una caminata que dura de tres a cuatro horas desde este poblado, reconocido como Pueblo Patrimonio de Colombia.
Al recorrerlo, el viajero se deleita con sus jardines naturales, verdaderas fábricas de agua adornadas con frailejones de tonos blancos, amarillos y plateados.
Según la Organización Colparques, uno de sus rincones más asombrosos es la mágica Ciudad de Piedra, un laberinto natural de 100 metros de largo, esculpido por el desplazamiento de enormes rocas, que le ofrece al turista imponentes paredes de 15 metros de altura revestidas de musgos multicolores y microjardines llenos de encanto.
Para completar la experiencia, sus imponentes picos exhiben fascinantes capas geológicas. Cuando se llega a la cima se puede admirar la imponente Laguna Negra, y a lo lejos se aprecia El Barco, un lindo pico bautizado así por el explorador Andrés Hurtado García gracias a su imponente silueta de navío.
Los turistas que se animan a hacer senderismo y vivir una experiencia de aventura pueden ver cascadas, manantiales y animales como venados de cola blanca y cóndores, entre otras especies.
Los expertos indican que las recomendaciones para los viajeros es llevar ropa cómoda para páramo, impermeables, chaquetas y alimentación adecuada para afrontar la caminata que lo conduce a apreciar este bello destino.
¿Qué más hacer en Monguí?
Quien quiere ascender al Páramo de Ocetá llega hasta Monguí, pueblo colonial en el que también hay otros planes para desarrollar. Uno de los planes obligados es recorrer su centro histórico y admirar sus calles empedradas y sus construcciones coloniales.
De igual forma, en este pueblo se pueden conocer su fábricas artesanales en las que se elaboran balones de fútbol, que son reconocidos por su calidad y porque es una actividad que ha trascendido de generación en generación, imponiéndose no solo desde el punto de vista económico, sino también turístico.