El Valle del Cauca se caracteriza por ser un territorio de contrastes naturales y culturales, con una biodiversidad única, playas poco exploradas y la posibilidad de realizar planes únicos como el avistamiento de ballenas en algunos meses específicos.
A esto se suma una riqueza gastronómica muy marcada, con sabores tradicionales como el sancocho de gallina, el pandebono y el champús, que reflejan la identidad del suroccidente del país.
En esta región destacan destinos como Buga, famoso por su basílica del Señor de Los Milagros, y Cali por su riqueza cultural y alegre que la hace una ciudad vibrante y atractiva para todo viajero.
Sin embargo, no son los únicos. El Valle tiene 42 municipios y uno de ellos se incluye en la lista de los más antiguos. Se trata de Toro, fundado en 1573, el cual resalta por su belleza colonial y sus encantos naturales que se reflejan en montañas y bellos paisajes.
Según información de la Alcaldía Municipal, allí los viajeros pueden disfrutar del ambiente de pueblo y del paisaje de montaña y de valle mientras caminan entre el bosque seco tropical.
Es un buen destino para apreciar cultivos agrícolas, practicar ciclomontañismo, visitar la cueva del duende y darse un paseo a través del río Cauca, solo por mencionar algunos de los planes y actividades para hacer.
La tierra del trabuco
Uno de los imperdibles en Toro es probar el famoso trabuco, una bebida tradicional de este lugar, la cual se puede acompañar de pandebono o pandeyuca.
De acuerdo con la información oficial, a mediados del mes de agosto se celebran las fiestas tradicionales y el famoso carnaval de Toro, mientras que en octubre se lleva a cabo el festival internacional de cine de experimentación CineToro.
En este municipio, los turistas se encuentran con una rica historia desde la época colonial: pueden apreciar cerámicas y utensilios de los indígenas de la época precolombina, además de restos de mastodonte hallados en el río Cauca.
Sitios de interés
Hay varios sitios que resultan de interés para los viajeros. Por ejemplo, la Capilla doctrinera San Juan Bautista, por ser uno de los legados arquitectónicos de más vieja data del país. Su construcción es de 1610 y es una de las pocas iglesias que conservan su patrimonio mueble; está ubicada en el corregimiento de El Bohío, que debe su nombre a la manera circular como los indígenas construyeron sus viviendas.
Para los amantes de la naturaleza está la Reserva Ecológica Los Catíos, que destaca por su diversidad de flora y fauna. Sobresale un sendero con tramos de guadua para realizar recorridos a caballo. Este lugar ofrece la oportunidad de avistar el valle geográfico del río Cauca y apreciar el casco urbano del municipio.
En el pueblo se encuentra la Casa de la Cultura, en donde hay una colección arqueológica y paleontológica, una muestra de cerámicas, collares y utensilios de los nativos de la época colonial.