El Valle del Cauca es un buen destino para pasar unos días de vacaciones. Es un territorio ideal para quienes buscan una experiencia de naturaleza, cultura y gastronomía en un mismo destino.

Sus tierras destacan por ofrecer paisajes variados que van desde el océano Pacífico hasta montañas y reservas naturales, como el Parque Nacional Natural Farallones de Cali, un escenario ideal para hacer senderismo, avistamiento de aves y tener contacto con la biodiversidad.
También es una región que destaca por su riqueza cultural y sus pueblos con encanto, a los que se suma su deliciosa gastronomía local, con platos típicos como el sancocho de gallina y bebidas tradicionales como el champús, que reflejan la mezcla cultural de la región. Todo esto convierte al Valle del Cauca en un destino diverso y auténtico que permite hacer diferentes planes.

Los encantos de Roldanillo
Tiene 42 municipios y a uno de ellos se le conoce como ‘la tierra del alma’, llamado así por el poeta Carlos Villafañe, un destino con 450 años de historia, que destaca al norte del departamento por sus fachadas pintorescas y poemas plasmados en sus paredes.

De acuerdo con información de la Gobernación del Valle, este es un destino especial por su sensibilidad artística. “Sus visitantes se sorprenden cuando se dan cuenta que sus calles, su gente y sus paisajes son una prolongación viviente de la atracción más conocida del lugar: el Museo Rayo”, precisa la mencionada fuente.
En este sitio se encuentra exhibida la obra del maestro Omar Rayo, cuyas obras se caracterizan por la geometría y la ilusión óptica.

Roldanillo, ubicado a un poco más de dos horas de Cali, es ideal para pasar unos días de descanso y para realizar diversidad de actividades, pues este no es solo un destino para los turistas que disfrutan de los planes del arte, sino que también es una buena opción para los amantes del viento y del ecoturismo.
Es reconocido por ser uno de los mejores lugares en el mundo para volar, por lo que en enero de cada año en sus tierras se realizan los mundiales de parapente, que siempre están acompañados de las fiestas del pueblo.
A estos se suman sus delicias gastronómicas. En este municipio, los viajeros pueden degustar una empanada de cambray, un buen café, una bebida de trabuco o unos ricos pan de yuca, deliciosos productos que deleitan el paladar de cualquier turista.
