Visitar el Valle del Cauca es vivir una experiencia diferente en la que se combina su alegría con su riqueza natural y gastronómica, donde se pueden probar platos tradicionales como el sancocho de gallina, el pandebono y el champús, que reflejan la diversidad cultural del Pacífico y el suroccidente colombiano.
Es un territorio que destaca por sus paisajes variados que van desde las playas del Pacífico en Buenaventura hasta el Parque Nacional Natural Farallones de Cali, que ofrece montañas, ríos y senderos ideales para el ecoturismo.

Este departamento, que alberga 42 municipios, es una buena elección a la hora de pensar en un destino para pasar unos días de vacaciones. Uno de esos destinos tiene algo muy particular y es que en sus tierras crece una planta que facilita el enamoramiento.
Sus habitantes aseguran que allá florece el amor y por eso a este lugar le llaman la tierra del quereme, una planta milenaria que hace centenares de años era utilizada por los indígenas de la zona para distintos fines, entre ellos, el poder de enamoramiento. Información de la Gobernación del Valle indica que a este municipio también se le conoce como la ‘tierra de la piña’.

Oferta natural
Este es un destino en el que los viajeros se encuentran con escenarios en los que sus montañas, ríos y cascadas seducen con su belleza y permiten disfrutar de una temperatura agradable que promedia los 23 grados centígrados.
Allí los turistas disfrutan de tardes calurosas en las que se goza de un ambiente tranquilo. De acuerdo con la Gobernación, en este destino adultos y niños se embarcan en grandes neumáticos para conquistar la corriente de sus ríos y disfrutar de la tranquilidad de sus charcos.

Dagua tiene varios corregimientos que son muy turísticos, como es el caso de Borrero Ayerbe, El Queremal y El Carmen, en donde los viajeros se encuentran con una amplia infraestructura en la que destacan sus hoteles perfectos para pasar días de descanso en medio de escenarios verdes y tranquilos.
Este destino es considerado un paraíso natural perfecto para los aventureros que quieren explorar las sorpresas de la Cordillera Occidental de los Andes. En cuanto a gastronomía, es el lugar perfecto para disfrutar de la fruta dorada en forma de postre y helado o simplemente al natural.
Este poblado goza de una posición geográfica privilegiada debido a que está localizado casi en la mitad del camino entre la capital vallecaucana y el puerto de Buenaventura, convirtiéndose en una parada estratégica. Sin duda, una buena opción para visitar.
