Boyacá se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos de Colombia, gracias a la combinación de historia, cultura y naturaleza que ofrece en cada uno de sus más de 120 municipios.

Es una región que cautiva a los viajeros por sus lindos paisajes naturales, que incluyen páramos, lagunas, montañas y viñedos, lugares ideales para el ecoturismo y las actividades al aire libre.
A esto se suma una destacada tradición artesanal, una variada oferta gastronómica con platos típicos como el cocido boyacense y una agenda permanente de festivales y celebraciones culturales.
En este contexto, uno de esos destinos imperdibles por su colorido, su riqueza arquitectónica y su tradición artesanal es Ráquira, un pueblo que llama la atención de los viajeros y que cuenta con diversidad de encantos que vale la pena conocer.

Uno de ellos es bien particular. Se trata del observatorio astronómico Patio de Brujas, el cual cuenta con un reloj solar y varios tótems de arcilla que tienen forma fálica, los cuales forman un anillo en torno a un tótem central.
Observatorio astronómico
Información de la Alcaldía Municipal indica que los once tótems mayores marcan la salida del sol durante los solsticios y equinoccios, mientras los menores se utilizan para la medición de los movimientos de la luna.
Estas obras están decoradas con íconos prehispánicos de culturas como la Tolima, Sinú, Muisca, Maya, Inca y Nazca, entre otras.

Allí se encuentra también una mesa con tablas de arcilla que representan conjuros atribuidos a las brujas locales. La tradición cuenta que este sitio era lugar de congregación de personas que practicaban ritos en la antigüedad. Los tótems están montados sobre la figura de una amonita construida con carbón mineral y trozos de arcilla, precisan los datos oficiales.
Este escenario se ha convertido en un espacio ideal para quienes sienten interés por la astronomía y los eventos naturales.

¿Qué se puede hacer en Ráquira?
Este pueblo boyacense es reconocido por su trayectoria y actividad artesanal; de hecho, se le conoce como la ‘capital artesanal de Colombia’ y, por ello, uno de los planes es conocer y admirar todos los productos que son elaborados en cerámica, como ollas, platos, vasos y juguetes, además de hamacas, sacos, canastos y vestidos, entre muchos otros.
En un viaje a Ráquira, los visitantes pueden recorrer su plaza principal, considerada el punto de encuentro más importante del municipio. Este espacio destaca por su ambiente acogedor y sus colores vibrantes. Pasear por sus calles empedradas y admirar las fachadas llenas de tonos diferentes y tradición es una experiencia que permite apreciar la esencia cultural del lugar.

Llegar a este municipio es sencillo. Desde Bogotá, el trayecto en vehículo particular toma cerca de tres horas. Quienes prefieran el transporte público pueden viajar primero hasta Chiquinquirá y desde allí abordar otro servicio con destino a Ráquira. Así mismo, es posible acceder fácilmente desde poblaciones cercanas como Villa de Leyva o Tunja, lo que convierte a este destino en una excelente opción para una escapada de fin de semana.
