Santander es una buena opción para quienes buscan aventura, cultura y lindos paisajes en un solo destino. Además, es un territorio que destaca por su riqueza histórica y sus pueblos coloniales llenos de encanto.

El pueblo de Santander conocido como ‘El Edén’, un rincón perfecto para el turismo de aventura y ecológico

En su territorio alberga 87 municipios, cada uno con diversidad de atractivos que vale la pena conocer. En la lista se incluye Oiba, que es considerado uno de los tesoros escondidos de este departamento, pues es mucho lo que tiene que ofrecerles a los viajeros.

Es un destino de estilo colonial y, por ello, uno de los planes para hacer en este lugar es caminar por sus calles empedradas y admirar sus construcciones desde el punto de vista arquitectónico. Gracias a estas particularidades y su belleza, es apodado el ‘pueblito pesebre de Colombia’.

En el centro del pueblo está la Iglesia San Miguel Arcángel, que, si bien no es muy grande como sucede con otros templos, sí se caracteriza por su belleza, gracias a su construcción en piedra labrada.

Iglesia San Miguel Arcángel, en Oiba, Santander. Foto: Cotelco Santander/API.

Se dice que hace cientos de años, el diablo robó la campana que fue traída directamente de España. Mucho tiempo después, se cree que la misma fue recuperada por el Arcángel San Miguel, ángel del municipio, a quien se le atribuyen varios milagros.

De acuerdo con información de Cotelco Santander, este pueblo se caracteriza porque allí sus habitantes elaboran artesanías representadas en miniaturas de capillas, iglesias o pequeñas fachadas de casitas campesinas en caolín o arcilla blanca, siguiendo técnicas ancestrales. Esto es posible gracias a que cuentan con canteras de donde se extrae la materia prima para la industria y para los mismos talleres.

El pequeño pueblo de Santander ideal para el ecoturismo y para pasar unos días de descanso

Turismo de naturaleza

Además, se considera un destino propicio para los amantes de la naturaleza y los planes ecoturísticos. Uno de sus principales atractivos son sus Cascadas de Chaguatá, donde se practica el rappel y torrentismo, ubicadas a 30 minutos por camino carreteable y luego se llega caminando en otros 15 minutos.

Las cascadas son uno de los encantos naturales en Oiba, Santander. Foto: Facebook Alcaldía de Oiba/API.

Este es considerado un sitio inhóspito, razón que lo hace más atractivo para los turistas que disfrutan de las actividades al aire libre, pues aprovechan para realizar caminatas ecológicas que finalizan bajo las cristalinas aguas de estas caídas de agua. Es un escenario perfecto para conectar con la flora y fauna del lugar.

De igual forma, a Oiba se le reconoce por ser un gran productor de miel de abejas y por eso sus habitantes realizan el Festival de la Miel, que se celebra en el mes de enero. Es una fiesta en la que se exhiben comparsas, se realiza el reinado de la miel y verbenas populares. Por sus calles desfilan carrozas, mientras la población recorre las cuadras disfrazada de diablos y brujas.