Recorrer una ciudad en bicicleta es una experiencia completamente diferente, el ritmo cambia, los detalles se notan más, el tiempo rinde más y los parques, museos y plazas se vuelven más llamativos.
En Bogotá, hay cerca de 590 kilómetros de ciclorrutas, y con esto, hay opciones más que suficientes para armar un recorrido cultural e histórico andando sobre la bicicleta.
Ya que el Día Mundial de la Bicicleta se celebró el pasado miércoles 3 de junio, Visit Bogotá compartió una lista de paradas imperdibles para quienes quieran explorar la ciudad pedaleando.
Hay algunas cosas muy importantes que se deben tener en cuenta antes de salir a recorrer la ciudad en bicicleta como planear la ruta usando Google Maps o el mapa oficial del IDRD.
Los domingos y festivos, la Ciclovía habilita más de 120 kilómetros adicionales y hay que ciertas cosas que son indispensables para la ruta: casco, protector solar, ropa por capas y revisar bien tanto frenos como llantas antes de arrancar.
Top 5 de lugares en Bogotá para conocer al andar en bicicleta
El primer destino es la Plazoleta de Lourdes, en pleno Chapinero. Allí está la Basílica de Nuestra Señora de Lourdes, con su arquitectura neogótica que la convierte en el segundo templo más grande de Bogotá.
En este lugar hay cafés, restaurantes y espacios culturales que hacen de ese rincón una parada perfecta para descansar y dejarse contagiar del ambiente urbano del sector.
Otro punto destacado es la Biblioteca Virgilio Barco, en la localidad de Teusaquillo. Fue diseñada por el arquitecto Rogelio Salmona e inaugurada en 2001.
Esta obra, que fue declarada Bien de Interés Cultural de la Nación, sorprende con sus espejos de agua, amplias zonas verdes y un ambiente tranquilo ideal para hacer una pausa en el recorrido.
Además, está conectada directamente con las ciclorrutas que llevan al Parque Simón Bolívar.
Este parque también hace parte de la lista. Con más de 100 hectáreas de zonas verdes, lagos y senderos, el Simón Bolivar es considerado el principal pulmón verde de la capital. Sus caminos son seguros, cómodos y conectan con toda la red ciclística de la ciudad, lo que lo convierte en parada obligada para cualquier ciclista.
Para los amantes de la naturaleza, la Granja Marielita, ubicada en el Parque La Esmeralda, ofrece contacto directo con animales como conejos, patos y gallinas, además de actividades de educación ambiental.
Por último, está el Museo Nacional de Colombia. Ubicado en una antigua prisión del siglo XIX en el centro de la ciudad, tiene una de las colecciones históricas y arqueológicas más importantes del país.