El departamento de Santander es considerado uno de los mejores destinos de aventura en Colombia gracias a su geografía diversa y desafiante, que invita a quienes aman la adrenalina y el contacto con la naturaleza a vivir experiencias únicas.
Este territorio es atravesado por montañas, cañones profundos y ríos caudalosos, que ofrecen lindos paisajes y condiciones ideales para actividades extremas. Es un entorno ideal para la práctica de deportes como el parapente, rafting, escalada y espeleología.
Santander tiene una cultura muy ligada a la exploración y el contacto con la naturaleza, y muchos de sus municipios tienen una importante oferta para quienes disfrutan de las actividades al aire libre.
Uno de ellos está ubicado al sur del departamento y tiene dos de los atractivos más imponentes de la zona. Se trata de Gámbita, en donde dos caídas de agua son la sensación para quienes disfrutan de los bellos paisajes, los momentos de descanso y la variada vegetación.
Manto de la Virgen
Una de ellas es la cascada Manto de la Virgen, ubicada a unos 10 kilómetros del casco urbano. Se encuentra a 2.300 metros sobre el nivel del mar y está rodeada y resguardada por elevaciones montañosas como Zumbazumbi, Piefímique y Monte Carmelo, que realzan la majestuosidad del paisaje.
Es un escenario perfecto para hacer senderismo ecológico, refrescarse en sus pozos naturales y relajarse mientras se aprecia la variedad de flora y fauna. Allí los viajeros se encuentran con un jacuzzi natural donde está permitido bañarse, el cual se caracteriza por tener una profundidad aproximada de 1.5 metros.
Además de conectar con la naturaleza, este es un buen sitio para tomar lindas fotografías y para llevarse los mejores recuerdos de las bellas imágenes que allí se pueden apreciar.
Cascada La Humeadora
La otra imponente caída de agua que vale la pena conocer y disfrutar es La Humeadora, uno de los atractivos más impresionantes de la zona. Según datos de la Alcaldía Municipal, este sitio se distingue por su singular belleza natural, representada en dos cascadas de tonalidad rojiza que, al impactar contra las rocas, generan una densa neblina semejante al humo, lo que da origen a su nombre.
Se trata de un entorno ideal tanto para el turismo de aventura como para el ecoturismo, especialmente atractivo para quienes prefieren planes relajados en contacto con la naturaleza.
En este lugar, los visitantes pueden explorar la parte posterior de su imponente cascada y disfrutar de refrescantes pozos naturales. Asimismo, el área ofrece senderos para caminatas ecológicas.
Este paradisíaco destino está en la finca Campohermoso, en la vereda Supatá a 1.750 metros sobre el nivel del mar, y se forma por los afluentes que provienen de la parte alta de la reserva natural Alto del Río Fonce.