El departamento de Antioquia tiene 125 municipios distribuidos en nueve subregiones. Una de ellas es la del Magdalena Medio, que alberga a seis de ellos, y está bañada por varios ríos, entre ellos el Magdalena, Cimitarra, San Francisco, San Bartolomé, además de ciénagas y caños.
En esta zona antioqueña se desarrollan actividades como la minería, la explotación carbonífera y la extracción de calizas, calcáreos, cuarzo y mármoles; al tiempo que es importante el cultivo de la palma de aceite, de acuerdo con información de la Gobernación en su sitio web.
Uno de sus municipios es Caracolí, un pequeño destino con menos de 5.000 habitantes, una temperatura media de 26 grados centígrados y ubicado a tres horas de Medellín, capital del departamento.
El portal Turismo Antioquia Travel indica que en sus tierras se aprecia una variedad de ríos y bosques húmedos y tropicales que albergan gran cantidad de especies de fauna y flora.
Además, este municipio tiene el tesoro subterráneo del complejo Kárstico Cavernas del Nus, ubicado a unos 30 kilómetros de la zona urbana del municipio. Se caracteriza por ser un lugar de una gran diversidad de materia como el cuarzo y calcita o mármol.
Este encantador destino tiene una gran historia y es considerado el de mayor influencia en el Ferrocarril de Antioquia, conservando la cultura antioqueña. Uno de los detalles para destacar es que allí sus habitantes no dejaron en el abandono los antiguos rieles del tren y le dieron un nuevo uso.
Ahora son utilizados por los “motorodillos”, vehículos artesanales impulsados por motos que recorren las antiguas vías férreas, facilitando el transporte de los habitantes de la zona.
Se dice que esta iniciativa se dio debido a que las vías del tren eran la ruta más segura, en el año 1999, cuando el país atravesaba por una dura época de violencia. Inicialmente, los rodillos eran empujados con un palo, pero posteriormente sus habitantes decidieron incursionar en el motor de una moto para facilitar la movilización. Los motorodillos facilitan la movilización de personas y mercancías.
Sin embargo, conocer este particular medio de transporte no es lo único para hacer en Caracolí, pues en este paraíso también se puede vivenciar fincas productoras de cacao, caña y leche, lo que permite disfrutar de la autenticidad del campo.
De igual forma, hay balnearios y senderos ecológicos para quienes disfrutan de los planes de naturaleza y las actividades al aire libre.