El avistamiento de aves se ha consolidado como una de las modalidades de turismo de naturaleza con mayor crecimiento en el mundo porque combina la posibilidad de observar especies en su hábitat natural con la conservación de los ecosistemas.
Para muchos viajeros, este plan representa una experiencia de conexión con el entorno, ya que permite descubrir la biodiversidad de un destino, recorrer bosques, humedales y montañas, y apreciar el comportamiento de aves.
En este marco, Colombia resulta una gran oportunidad, pues es uno de los países con el con mayor número de especies de aves del planeta y por ello llama la atención de aficionados, fotógrafos y expertos en aviturismo.
Si bien hay muchos lugares especiales para el desarrollo de esta actividad, en el Eje Cafetero hay un paraíso único y especial para ello. Se trata del Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, un área natural que protege ecosistemas de bosque andino y altoandino, hábitat de una gran diversidad de especies, incluidas varias endémicas y amenazadas.
Este santuario tiene una superficie cercana a 489 hectáreas y se encuentra entre 1.750 y 2.250 metros sobre el nivel del mar, donde el clima fresco, la humedad y la neblina favorecen una gran diversidad de flora y fauna.
De acuerdo con Parques Nacionales, este escenario natural ofrece senderos interpretativos que recorren bosques húmedos, quebradas y zonas de recuperación natural y el avistamiento de aves es una de las actividades más populares.
Diversidad de especies
Entre las especies que los amantes de este plan pueden observar, se encuentran, entre otras, la pava caucana, una especie endémica de Colombia y catalogada como vulnerable, considerada uno de los principales atractivos para los observadores de aves.
También está el barranquero andino, un ave que llama la atención con su plumaje verde y azul, además de su característica cola en forma de raqueta y el gallito de roca andino, una de las aves más vistosas de los Andes, famosa por el intenso color naranja de los machos.
A estos se suman la tangara multicolor, ave endémica de Colombia que destaca por su linda combinación de colores y diversas especies de colibríes, atrapamoscas, carpinteros y tucanes, además de aves rapaces y migratorias que utilizan el corredor biológico del río Otún para sus desplazamientos.
Este santuario es un destino frecuentado tanto por aficionados al aviturismo como por fotógrafos de naturaleza, investigadores y científicos interesados en la riqueza ornitológica no solo de la región, sino del país.
Este plan se puede hacer mientras se recorren los senderos interpretativos que atraviesan bosques de niebla y permiten conocer la flora y fauna; una oportunidad perfecta para la toma de fotografías y de tener un contacto tranquilo y real con la naturaleza.