La gastronomía es uno de los principales atractivos en los diferentes destinos colombianos. Los platos típicos de cada región llaman la atención no solo por su sabor, sino porque reflejan la identidad cultural y la diversidad del país.
Cada uno de los departamentos y municipios aporta ingredientes, técnicas y sabores propios, resultado de la mezcla de tradiciones indígenas, africanas y españolas. Platos como la bandeja paisa, el ajiaco o el sancocho, solo por mencionar algunos, no solo alimentan, sino que cuentan historias sobre el origen y las costumbres de las comunidades que los preparan.
La gastronomía también fortalece el sentido de pertenencia y la preservación de tradiciones, ya que las recetas se transmiten de generación en generación, y esto es precisamente lo que sucede en uno de los municipios en donde se prepara y se come uno de los mejores sancochos de gallina del país.
Se trata de Ginebra, en el Valle del Cauca, que hace parte de la iniciativa Pueblos que Enamoran del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y el Fondo Nacional del Turismo (Fontur), la cual busca visibilizar aquellos destinos que tienen potencial turístico, pero que no han logrado la suficiente visibilidad.
La tierra del sancocho de gallina
Lo apodan ‘la tierra del sancocho de gallina’, y al llegar hasta allí los viajeros pueden disfrutar de esta preparación hecha en fogón de leña. Es un plato que no solo es popular, sino muy tradicional por el sabor único que lo caracteriza.
En este municipio vallecaucano se prepara con cariño y recetas que han pasado de generación en generación, lo que le otorga un sabor muy especial que refleja la cultura local.
Por esta razón, en Ginebra se encuentran varios restaurantes que ofrecen este delicioso plato. Algunos de los más recomendados son aquellos que utilizan ingredientes frescos y locales, asegurando un sabor auténtico en cada bocado.
Otras preparaciones con las que pueden deleitarse los viajeros son el arroz atollado y las tostadas de plátano en salsa criolla.
Atractivos culturales
Adicional a las delicias gastronómicas, en Ginebra también los viajeros se encuentran con otros atractivos que resultan de interés, como el puente de piedra, la iglesia Nuestra Señora del Rosario, monumentos a la bandola y la plazoleta del Mono Núñez, que se ubican alrededor del parque en donde se resalta la belleza arquitectónica y colonial del lugar.
Esta población vallecaucana, además, tiene un importante reconocimiento porque allí cada año se celebra el Festival Mono Núñez, declarado como Patrimonio Cultural de la Nación en el año 2003 y el cual se ha consolidado como el evento de música andina más importante del país.