El departamento de Boyacá es uno de los destinos turísticos más interesantes de Colombia. Está ubicado en la región andina y se destaca por su historia, naturaleza, cultura y gastronomía.
Uno de sus municipios es Otanche, ubicado a 170 kilómetros de Tunja, a casi cuatro horas de Tunja, y considerado como uno de los emporios esmeralderos del departamento.
“Su territorio, antes de la llegada de los españoles, alojaba a los muzos, aguerrido grupo indígena caribe, cuya principal actividad económica consistía en la posesión, explotación y comercio de las esmeraldas”, señala el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr Boyacá).
El municipio fue fundado el 17 de noviembre de 1960, pero antes hacía parte de Muzo, “hasta que el extinto Instituto Colombiano para la Reforma Agraria (incora) inició la demarcación de las áreas consideradas baldíos”.
El municipio se encuentra en las estribaciones de la cordillera Oriental, en dirección del valle del río Magdalena, al occidente de Boyacá. “La mayor parte del territorio se encuentra en la zona tropical húmeda; la topografía es irregular, y allí se destacan la serranía de Las Quinchas y el alto del Cuy. Los ríos más importantes de Otanche son el Minero, Chirche, Sacán y Moras, que hacen parte de la cuenca del río Magdalena”, señala Situr Boyacá.
Desde su creación, el municipio ha acogido personas de otras zonas del país, atraídos por el llamado “embrujo verde” que ocasionan las esmeraldas.
Otra actividad destacada es la agricultura, destacándose los cultivos de café, caña miel, fríjol, yuca, plátano y maíz. También la artesanía es relevante. Personas han optado por elaborar y comercializar piezas con esmeraldas y/o cuarzos, vendidas en mercados dentro y fuera de Colombia.
Sitios de interés
Entre los principales atractivos naturales se encuentra la cascada El Hilo, ubicada en medio del gran potencial hídrico que tiene el municipio; las cavernas Las Cacas, cuevas habitadas por murciélagos y aves llamadas cacas; la laguna Leticia y la reserva forestal las Quinchas, importante área de conservación natural que ocupa los departamentos de Cundinamarca, Boyacá y el suroccidente de Santander.
“Hoy en día, además del innegable encanto que producen las esmeraldas, son otras las motivaciones que mueven a los turistas, para visitar este tranquilo pueblo; motivos que están relacionados con el enorme potencial ecológico y paisajístico que ostenta la región”, subraya el Sistema de Información Turística de Boyacá.