Conocido por su tierra fértil y gente trabajadora, el departamento de Boyacá se consolida como uno de los destinos más atractivos para visitar en Colombia, ofreciendo a sus visitantes una amplia variedad de escenarios mágicos por descubrir en sus diferentes pueblos.
Entre esos sitios de interés que llaman la atención se destacan dos iglesias ubicadas en la plaza central del municipio de Toca, las cuales hacen parte de los principales símbolos de identidad del territorio.
De acuerdo con el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr), este es el único municipio de Boyacá que tiene dos iglesias en su plaza central, una cerca a la otra.
Durante años, alrededor de estos templos, se construyó un mito que se desvaneció hace poco, cuando el sacerdote de Toca, José del Carmen Rodríguez Espitia, decidió pintar de blanco ambas edificaciones, según informó el diario El Tiempo.
Estas construcciones, que datan del siglo XVIII, han sido protagonistas de múltiples relatos a lo largo de la historia del municipio, incluyendo historias de envidias entre vecinos, apariciones milagrosas y hasta supuestas rivalidades.
El mito más conocido estaba relacionado con divisiones políticas, pues se decía que era el único pueblo de Boyacá con dos iglesias en su plaza central porque también era el único con dos tipos de católicos: los liberales y los conservadores.
Esta creencia se fortaleció durante años debido al contraste de colores entre ambos templos: mientras uno era azul, el otro lucía tonos rosados, que muchos describían como un rojo desteñido.
Ante esta situación, el sacerdote de Toca decidió impulsar un cambio en los templos mientras afirmaba que la fe es de un solo color, mensaje que hoy se refleja en este municipio boyacense, antes conocido como “pueblo grande”.
Este apelativo lo recibió por parte de los primeros españoles que llegaron al territorio y que, en un intento frustrado por llegar a los Llanos Orientales, encontraron un asentamiento indígena lleno de numerosas construcciones.
En cuanto al origen de su nombre real, se dice que proviene del cacique muisca Tocavita, y que su significado es “río fuerte”, lo que haría alusión a su riqueza hídrica evidenciada en sus alrededores, donde se encuentra el embalse de La Copa, un cuerpo de agua que riega el Valle de Duitama y Sogamoso, y cuyo entorno refleja la tranquilidad y la belleza de los paisajes boyacenses.
Como parte de su cultura, a lo largo del año, su agenda incluye diversas festividades religiosas que se celebran de enero a diciembre, entre ellas la Festividad Religiosa y Cultural en Honor al Santísimo Sacramento del Altar, Festividad Religiosa en Honor al Divino Niño, Festividad Religiosa en Honor a la Virgen del Carmen, Festividad Religiosa en Honor a Santa Bárbara y más, convirtiéndolo en un destino ideal para el turismo religioso.