Boyacá es uno de los destinos turísticos más llamativos de Colombia, y es común imaginar pueblos coloniales, montañas y paisajes rurales a la hora de decidir visitar el departamento.
Sin embargo, existe un municipio que guarda una sorpresa más antigua: huellas de dinosaurios que permanecieron ocultas durante millones de años y que hoy se han convertido en uno de los atractivos más llamativos de la región.
Se trata de Santa María, un municipio ubicado en el Valle de Tenza que ha comenzado a llamar la atención de viajeros, científicos y amantes de la paleontología gracias a importantes hallazgos fósiles descubiertos en los últimos años.
Lo que alguna vez fue un territorio recorrido por gigantes prehistóricos, hoy es un destino donde la historia quedó grabada en piedra.
Uno de los descubrimientos más relevantes ocurrió en 2017 en el Pozo La Calavera, un lugar natural rodeado de bosque y aguas color turquesa. Durante una visita académica, estudiantes identificaron varias marcas extrañas sobre una pared rocosa.
Luego de ser analizadas por especialistas, se determinó que correspondían a huellas de dinosaurios herbívoros del grupo de los iguanodóntidos, que fueron animales que habitaron esta zona hace aproximadamente 130 millones de años.
La investigación permitió confirmar que se trata de algunas de las huellas de dinosaurio mejor conservadas encontradas en Colombia.
Además, los expertos señalaron que podrían representar el primer registro de este tipo de dinosaurios en América del Sur, un hallazgo que despertó el interés de la comunidad científica internacional.
Aunque esto llamó mucho la atención, la riqueza paleontológica de Santa María no termina aquí. De acuerdo con información divulgada por autoridades departamentales, durante exploraciones realizadas en 2025 fueron identificados más de 200 fósiles y huellas prehistóricas en distintos puntos del municipio.
Entre los hallazgos aparecen amonitas, moluscos, bivalvos, crinoideos e incluso restos fosilizados de cangrejos.
Además de recorrer los sitios donde se encuentran estas evidencias del pasado, los visitantes pueden disfrutar de senderismo, observación de aves, cascadas, caminatas nocturnas y recorridos por el Embalse La Esmeralda y la Represa de Chivor.
Debido a la combinación de naturaleza, aventura, historia y ciencia, Santa María se convierte en uno de los atractivos turísticos de Boyacá, sobre todo para aquellos que aprecian los temas de la prehistoria.