Boyacá se encuentra muy cerca de Bogotá y es un destino imperdible para pasar un fin de semana tranquilo, en medio de un ambiente natural y conociendo sobre sus costumbres, tradiciones e historia.
Esta región se caracteriza por la belleza de sus paisajes, enmarcados por páramos, montañas, ríos y valles, además de su rica gastronomía y sus pueblos llenos de encanto, muchos de ellos con arquitectura colonial.
En esa amplia oferta hay varios pueblos que se caracterizan por ser muy bonitos y por brindarles a los viajeros una amplia oferta de posibilidades para conocer y vivir experiencias diferentes y genuinas. Estos son algunos de ellos.
Paipa
Este municipio está muy cerca del Lago de Sochagota, un atractivo natural perfecto para la práctica de deportes como el esquí náutico y el kayak. Además, es epicentro de las aguas termales, que ofrecen experiencias de relajación como hidroterapia y lodoterapia gracias a sus propiedades minerales.
De acuerdo con el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr), a Paipa se le conoce por su enorme potencial ecoturístico y hotelero, pero también por atractivos como sus lagunas y parques y porque es un destino con un gran legado histórico, gastronómico y cultural.
Ráquira
Ubicado muy cerca de Villa de Leyva, este destino es imperdible en cualquier recorrido por Boyacá. Este colorido pueblo es reconocido por sus fachadas de colores y su fuerte tradición artesanal centrada en la cerámica.
Allí, los viajeros pueden encontrar piezas como jarras, platos y materas elaboradas con técnicas ancestrales. Además, los visitantes tienen la oportunidad de participar en talleres de alfarería, donde pueden aprender desde el moldeado hasta el horneado de las piezas y recorrer sus calles empedradas que resaltan con la arquitectura de sus construcciones.
Tibasosa
Otro de los pueblos lindos para conocer en un fin de semana en Boyacá es Tibasosa, un destino al que se le reconoce por ser un gran productor de feijoa, fruta que se transforma en productos como helados, tortas y conservas, entre muchos otros.
Es un destino que destaca por su arquitectura tradicional y el encanto de sus casas llenas de color, en donde se aprecian balcones adornados con flores de tonos vivos.
Además, están sus atractivos naturales como el Páramo de Guática, desde donde se obtienen vistas privilegiadas de municipios como Paipa, Nobsa, Duitama, Sogamoso, Iza y Pesca. Asimismo, se puede visitar el Museo de Arte Religioso, reconocido como Monumento Nacional.
Iza
Este pequeño pueblo destaca por su producción de postres, especialmente el merengón. Allí su centro histórico colonial se complementa con sus bellos paisajes rurales y montañosos y sus ricas tradiciones campesinas.
Información del Fondo Nacional del Turismo (Fontur) indica que su arquitectura es uno de los grandes atractivos. Por ejemplo, en el centro del pueblo se encuentran la iglesia y la casa de la cultura, entre otras edificaciones que le otorgan unas características particulares.
En esta población, los visitantes también pueden disfrutar de sus aguas termales y rutas de senderismo y ciclismo que permiten explorar sus alrededores.
Villa de Leyva
Es claro que Villa de Leyva no puede faltar en ningún recorrido por Boyacá, pues es considerado uno de los destinos más emblemáticos de la región. Destaca su arquitectura colonial, calles empedradas y un valioso legado histórico y cultural. Entre sus principales atractivos se encuentran la Casa Museo Antonio Nariño, el Museo Paleontológico de la Universidad Nacional, así como sitios cercanos como los Pozos Azules, el Museo del Fósil y la cascada La Periquera, entre muchos otros.