En los últimos cinco años, China se ha convertido en una potencia mundial de carros eléctricos. Las marcas y fabricantes de ese país exportan millones de estos vehículos a la mayoría de los países del mundo.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) publicó el informe ‘Perspectivas globales del auto eléctrico’, en el que señaló que el 60 % de los coches eléctricos vendidos en 2026 serán de fabricantes chinos.
Además, las calles del gigante asiático se han llenado de este tipo de carros. Según cifras de la agencia de noticias Xinhua, en 2026 hay aproximadamente 43 millones de vehículos eléctricos circulando por China.
Este aumento ha traído problemas para el gobierno, que en 2030 deberá gestionar un millón de toneladas de baterías usadas. Estos dispositivos tienen una vida útil en carros que supera los 10 años, dependiendo de la marca y el modelo.
Las baterías no pueden ser recicladas o tiradas a la basura fácilmente, debido a que están compuestas por elementos tóxicos. Cuando deban retirarse en masa, China espera rastrearlas con una identidad digital para evitar la contaminación.
El gobierno de ese país lanzó la alerta sobre la acumulación de baterías retiradas en los próximos años. Las autoridades pidieron crear un sistema con el objetivo único de gestionar el reciclaje de los elementos usados.
Los vehículos eléctricos tienen la ventaja de reducir emisiones y ayudar al medioambiente con menos contaminación. Sin embargo, si las baterías son recicladas de forma ilegal, se podrá crear una cadena de afectación ambiental.
Estos dispositivos contienen litio, níquel, cobalto, manganeso, cobre y aluminio, dependiendo del modelo. Si no se manipulan de forma correcta, pueden incluso provocar incendios. El sistema propuesto por el gobierno chino es asignarle una identidad digital a cada batería para poder rastrearla y conocer su vida útil.
Desde el 1 de abril de 2026 empezó el programa de trazabilidad para conocer quién recibió cada batería, cuál empresa fue responsable y quién es el dueño del vehículo.
¿Qué hacer con las baterías usadas?
Las baterías de carros eléctricos se desgastan de forma paulatina. Aunque termine su vida útil en un vehículo, aún tienen otras aplicaciones energéticas. Volvo señaló que, tras completar el ciclo automotriz, la mayoría guardan hasta el 80 % de su capacidad.
Pueden ser reutilizadas en sistemas de almacenamiento de energía solar, comunidades rurales que requieran respaldo energético y estructuras de proyectos comunitarios o plantas eléctricas.
Incluso, algunas son usadas en otros vehículos de menor tamaño, como carros de golf, o para el almacenamiento de corriente de energía solar o eólica. De esta manera, puede ser aprovechada en industrias, domicilios o alumbrado público.