En los últimos años han aparecido en el mercado vehículos eléctricos e híbridos que funcionan con diferentes sistemas de propulsión y buscan reducir el consumo de combustible y las emisiones contaminantes.
Además, cuentan con nuevas tecnologías y muchos de ellos tienen precios competitivos que se enfrentan a los vehículos tradicionales. De acuerdo a cifras de la Andi y Fenalco, entre enero y mayo de 2026 se registraron 36.164 vehículos híbridos en Colombia, lo que supone un crecimiento del 72,3 % frente al mismo periodo del año anterior.
A pesar de su popularidad, muchas personas aún confunden a los híbridos y los híbridos enchufables. Ambos vehículos pertenecen al mismo segmento y cuentan con reducción de emisiones; sin embargo, tienen diferentes características.
De acuerdo con Hyundai Canarias, el punto en común es que tienen un motor de combustión y uno eléctrico. Los híbridos convencionales, también conocidos como HEV, cuentan con dos motores y una batería de polímero de iones de litio.
El sistema tiene la capacidad de alternar entre el motor eléctrico y el de combustible cuando lo considere necesario. Además, puede circular solamente como un modelo eléctrico durante 2 o 3 kilómetros.
Estos carros tienen la ventaja de quemar menos gasolina y rendir el combustible de mejor manera. La parte eléctrica aumenta el rendimiento del motor y recarga la batería a través del sistema interno, por lo que no necesita una conexión a un punto de carga.
¿Cuáles son los híbridos enchufables?
Los carros híbridos enchufables, conocidos como PHEV, están a medio camino entre híbridos y eléctricos. Pueden circular más de 70 kilómetros sin necesitar el motor de combustión y, a diferencia de los primeros, necesitan un punto de carga externo para recargar su batería.
“La batería eléctrica en un PHEV debe recargarse, lo que se puede hacer mediante los frenos regenerativos, el motor de combustión interna o enchufándolo a una fuente de alimentación externa”, explicó Mazda.
Ambos vehículos tienen baterías de diferente tamaño y capacidad. Por esta razón, un híbrido convencional puede recargarse con los frenos regenerativos y el motor a gasolina en vez de necesitar una fuente externa.
Los enchufables tienen la capacidad necesaria para que el motor eléctrico realice viajes sin necesidad de la gasolina. Sin embargo, pasará a este combustible cuando necesite respaldo o se acabe la batería.