El líquido de los frenos de una motocicleta es uno de los componentes más importantes del vehículo. Mantenerlo en buen estado es clave para garantizar el funcionamiento del sistema de frenado y evitar incidentes en la vía.
Según Honda, hacen parte del desarrollo tecnológico de la moto y cumplen una función fundamental en la seguridad del conductor, ya que transmiten la fuerza que se ejerce sobre la manigueta o el pedal hacia el sistema de frenado. Por eso, la compañía recomienda revisar periódicamente el estado del líquido de frenos y reemplazarlo dentro de los tiempos indicados por el fabricante.
El sistema de frenado hidráulico incluye al cilindro maestro, una parte de la motocicleta que funciona gracias al estado óptimo del líquido de frenos, que genera alta presión y empuja los pistones hacia el disco del freno. Esta aplicación es la que detiene el vehículo cuando el conductor lo necesita.
“El cilindro maestro es un componente que se encuentra en el mando del freno delantero o trasero. Al presionar la palanca de frenado, este cilindro funciona como una bomba y empuja fluido a través de una manguera de alta presión hasta el cilindro de freno (o secundario), conocido tradicionalmente como cáliper”, indicó Honda.
¿Cuándo cambiar el líquido de frenos?
Muchos conductores de motocicletas se preguntan en qué momento deben cambiar el líquido de frenos y revisar el sistema. De acuerdo con Honda, el reemplazo es necesario para que el fluido hidráulico soporte temperaturas extremas y no alcance el punto de ebullición.
“Es trascendente evitar que el líquido de frenos llegue al punto de ebullición, pues ello provocaría que se creen burbujas. Las burbujas son un gas que sí es compresible. Cuando tratas de aplicar el freno inyectando gas a los cálipers en lugar de líquido, se pierde totalmente la capacidad de frenado”, agregó la marca.
El Departamento de Transporte de Estados Unidos se encarga de la regulación de vehículos y la estandarización de los frenos. La entidad estableció una clasificación para los líquidos de frenos según su capacidad para soportar altas temperaturas y mantener un buen desempeño.
Los líquidos de menor especificación suelen utilizarse en sistemas de frenado convencionales y tienen un punto de ebullición cercano a los 205 °C. Otros están diseñados para frenos de disco y pueden soportar temperaturas de alrededor de 230 °C.
También existen líquidos desarrollados para sistemas de frenado más avanzados, como el ABS, que evita el bloqueo de las ruedas durante una frenada. Estos pueden alcanzar puntos de ebullición cercanos a los 260 °C, lo que les permite mantener su eficacia incluso en condiciones de uso más exigentes.
De acuerdo con Honda, el líquido de frenos debe ser reemplazado cada dos años o en un periodo máximo de cuatro años. A la hora de ser cambiado, la marca recomienda guiarse por los estándares del fabricante y las normas del Departamento de Transporte de Estados Unidos.