Cada vez más colombianos están considerando cambiar los vehículos tradicionales por carros eléctricos, impulsados no solo por la transición energética, sino por los beneficios económicos y tributarios que actualmente ofrece el país para quienes deciden apostarle a esta tecnología.
Uno de los puntos más importantes tiene que ver con los incentivos respaldados por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), entidad que aclaró recientemente que tanto personas naturales como jurídicas sí pueden acceder a beneficios tributarios al adquirir vehículos eléctricos o híbridos, incluso cuando son para uso personal.
Entre los beneficios más destacados se encuentra la posibilidad de acceder a una deducción especial en el impuesto de renta.
Según explicó la Dian y la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), los compradores pueden deducir hasta el 50 % del valor de la inversión realizada en el vehículo eléctrico, beneficio que puede aplicarse hasta por 15 años.
Además, otro de los incentivos más atractivos es la exclusión del IVA. En algunos casos, quienes hayan comprado un vehículo y pagado este impuesto podrían incluso solicitar su devolución ante la Dian, siempre y cuando cuenten con la certificación expedida por la UPME y cumplan los requisitos establecidos por la entidad tributaria.
De acuerdo con expertos y portales especializados en movilidad sostenible, estos beneficios pueden representar ahorros de hasta 25 o 30 millones de pesos, dependiendo del modelo adquirido y del proceso tributario realizado por el comprador.
A esto se suma que los carros eléctricos cuentan actualmente con una tarifa diferencial de IVA del 5 %, muy inferior al 19 % que pagan los vehículos tradicionales a gasolina.
También tienen arancel de importación del 0 %, lo que ha permitido que algunas marcas reduzcan sus precios en el mercado colombiano.
Los beneficios no terminan ahí. En varias ciudades del país, como Bogotá, los vehículos eléctricos están exentos de restricciones de pico y placa, lo que representa una ventaja importante para la movilidad diaria.
Asimismo, el impuesto vehicular tiene tarifas reducidas y algunos conductores pueden acceder a descuentos en el Soat y en la revisión técnico-mecánica.
En términos operativos, especialistas aseguran que conducir un vehículo eléctrico puede significar un ahorro de hasta el 70 % frente al gasto en gasolina, además de menores costos de mantenimiento debido a que estos automotores tienen menos piezas mecánicas y no requieren cambios constantes de aceite o filtros.
Sin embargo, expertos advierten que muchos de estos beneficios no son automáticos. Para acceder a varios incentivos tributarios es necesario tramitar el Certificado UPME, documento clave que habilita los descuentos y beneficios ante la Dian.
Con el crecimiento de la movilidad sostenible en Colombia y las ventajas económicas que hoy ofrece el Gobierno, los carros eléctricos comienzan a consolidarse como una opción cada vez más llamativa para quienes buscan ahorrar dinero a largo plazo y reducir el impacto ambiental.