El carro es un elemento vital para movilizarse más rápido por las calles del país, ya que permite recorrer mayores distancias en menos tiempo, sin tener que depender de otros métodos para llegar a sus destinos.
No obstante, este vehículo tiene que estar en las condiciones más óptimas para rodar, ya que de lo contrario, puede terminar trayendo consecuencias graves no solo para el conductor, sino para pasajeros, peatones o terceros que estén cerca.
Tener todas las condiciones mecánicas y técnicas es importante, pero también lo es el exterior del coche. En Colombia, es notable que ciertos vehículos siguen siendo conducidos a pesar de presentar una abolladura, ocasionada por un choque o accidente vial.
Observar estos vehículos genera la inquietud y duda sobre si existe algo establecido en el Código Nacional de Tránsito que aclare si hay alguna infracción que estén cometiendo los conductores.
Sin embargo, las entidades encargadas del tránsito en el país han comentado y afirmado qué ocurre con los coches que hayan sufrido alguna deformación.
¿Existe una multa por abolladuras en el carro?
En el Código Nacional de Tránsito Terrestre, establecido en la Ley 769 de 2002, se implementan cuáles son las regulaciones y procedimientos para que haya una circulación segura y ordenada para los carros del país.
Es por medio de estas normas que las autoridades y entidades de tránsito pueden terminar aquellas medidas que estén vinculadas a alguna infracción que afecte la movilidad en la nación.
A la fecha, no existe una infracción específica que determine que, por abolladuras o rayones en la carrocería de un vehículo, sea necesario aplicar una multa de tránsito.
Sin embargo, la norma esclarece que cada uno de los tipos de transporte particulares tiene que seguir a la mano una serie de condiciones y requisitos.
Según lo informado, para que un vehículo pueda circular en el país, “debe garantizar como mínimo un perfecto funcionamiento de frenos, del sistema de dirección, del sistema de suspensión, del sistema de señales visuales y audibles permitidas y del sistema de escape de gases; y demostrar un estado adecuado de llantas, del conjunto de vidrios de seguridad y de los espejos y cumplir con las normas de emisiones contaminantes que establezcan las autoridades ambientales”.
Dentro de estas condiciones se incluye el estado actual de las puertas, los vidrios, espejos y demás elementos que conforman la carrocería.
En casos donde una abolladura realmente afecte una estructura del vehículo que realmente ponga en riesgo tanto al conductor como a pasajeros, las autoridades de tránsito podrán imponer una multa.
Un ejemplo de ello puede ser la multa tipo C.35, la que se refiere a cuando un coche no cumple con las condiciones técnico-mecánicas o de emisiones contaminantes establecidas.
Esta multa equivale a 15 salarios mínimos diarios legales vigentes (SMDLV).