En algún punto, cuando una persona se ha subido a un carro, seguramente ha notado que en los bordes del parabrisas o de las ventanas laterales se encuentra una franja negra de textura rugosa que está bordeando todo el contorno del vidrio y que luego se difumina en pequeños puntos.

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Para muchos, observar esto puede ser solamente como un estilo de estética para el coche; no obstante, este elemento se encarga de un punto clave de seguridad para la cabina del vehículo.

De acuerdo con la marca de carros estadounidense, Ford, este borde negro que se encuentra en los coches es conocido como la frita, que se encarga de cumplir varias funciones.

Una de ellas es brindar protección de los rayos ultravioleta al pegamento, además de sellar correctamente y no permitir el paso del agua al carro. Asimismo, la frita ayuda a impedir que el sol vaya a derretir el adhesivo para que el vidrio del coche se mantenga en su lugar.

El borde negro permite ocultar el adhesivo utilizado para instalar los vidrios y contribuye al acabado exterior del vehículo. Foto: Getty Images

Otro punto notable es que mejora el acabado visual, al ocultar el pegamento y dejar un borde uniforme y limpio.

Refiriéndose ahora a los puntos que se encuentran alrededor de los bordes de un vidrio, estos presentan un rol muy distinto.

Según el Real Automóvil Club de España (Race), una de sus misiones tiene que ver con la estática; las personas pueden notar que existen puntos más gruesos que se encargan de dar paso a otros más pequeños a medida que se acercan al centro del parabrisas.

Esto sirve como una especie de transición estética entre la banda negra que forma el marco exterior y el parabrisas. Asimismo, se encarga de ocultar los trazos de adhesivo de uretano que pueden quedar en los dos extremos de las láminas del parabrisas transparente.

Los puntos negros también se encargan de actuar de parasol en la zona del espejo retrovisor interior, ya que cubren justo el ángulo muerto que no llegan a tapar los dos parasoles que tienen el conductor y el acompañante.

Los puntos negros del parabrisas también contribuyen a reducir la incidencia directa del sol en la zona del espejo retrovisor interior. Foto: Getty Images

Cabe mencionar que la frita que se implementa hoy en día en los vehículos no se empezó a utilizar hasta mediados del siglo XX, o sea, hacia la década de los 50.

Previo a eso, los fabricantes de automóviles usaban unas juntas para sellar los parabrisas y los recubrían con unas molduras cromadas que los remataban.

No obstante, las marcas comenzaron a cambiar la manera en la que se construían los carros; a partir de ahí, empezaron a usar los adhesivos en los parabrisas, llegando así los puntos negros que se ven en los vidrios del vehículo.