La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) está realizando labores de control y monitoreo en concesionarios del departamento para revisar las emisiones de contaminantes. Los operativos buscan que los vehículos nuevos cumplan los límites establecidos en la normativa del país.
Las inspecciones son lideradas por la Dirección Técnica Científica y de Modelamiento Ambiental con el fin de que se ejecute la resolución 762 de 2022 del Ministerio de Ambiente para entregar carros óptimos para su circulación.
“El compromiso con el cuidado del ambiente también es preventivo. Por eso realizamos inspecciones con profesionales y equipos de alta tecnología que nos permiten obtener datos precisos y oportunos, y así asegurar que los vehículos nuevos cumplan con la normatividad antes de salir a las vías y no incrementen los niveles de contaminación en la región”, indicó el subdirector general de Planificación y Ordenamiento Ambiental CAR, Carlos Gutiérrez.
La autoridad ambiental está revisando, de manera aleatoria, el 10% del inventario disponible en cada establecimiento. Para conocer su emisión de contaminantes, se hace una inspección visual, se verifica la presencia de tapa de combustible, modificaciones en el sistema de escape o la ausencia de emisiones de humo contaminante.
Luego, realizan pruebas técnicas de emisiones según el tipo de combustible. En caso de que existan irregularidades, la CAR emite un informe con las observaciones y le exige al concesionario o distribuidor que corrija las fallas.
“En los vehículos a gasolina medimos tres contaminantes clave: hidrocarburos, monóxido y dióxido de carbono. En los vehículos diésel evaluamos la densidad del humo, lo que nos permite determinar si cumplen con los estándares y no superan los niveles de contaminación permitidos”, agregó Gutiérrez.
Controles en Bogotá
En la capital, La Secretaría de Ambiente y la Policía de Tránsito son las encargadas de controlar los vehículos contaminantes. Gracias a un trabajo colaborativo, agentes de tránsito inspeccionan las condiciones tecnomecánicas de los vehículos que transiten por los puntos de monitoreo.
Uno de ellos está ubicado en el sector La Sevillana, de la avenida Boyacá con diagonal 49 sur. Los funcionarios revisan que los vehículos no tengan piezas en mal estado que generen una mayor contaminación o modificaciones al sistema de escape.
Un silenciador en buen estado reduce la resistencia al flujo de gases y filtra las emisiones del vehículo. Los uniformados que encuentren problemas en este componente, podrán inmovilizar el vehículo e imponer sanciones económicas a los propietarios.