Una frase popular del gremio de los moteros recibió en los últimos días una justificación científica que apoya su versión. El dicho: “Nunca verás una motocicleta parqueada afuera del consultorio de un psicólogo” fue respaldado con un reciente estudio en donde diferentes psicólogos logran concluir que esta actividad sí reduce el estrés.
El estudio fue elaborado por el Instituto de Neurociencia y Comportamiento Humano de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), donde aseguraron que este vehículo no es un simple medio de transporte, pues también funciona como una actividad terapéutica capaz de reducir los niveles de estrés de forma inmediata.
Uno de los hallazgos más llamativos indica que realizar un recorrido de tan solo 20 minutos en moto genera respuestas fisiológicas y cerebrales beneficiosas para la salud mental.
Las 4 razones fisiológicas y psicológicas detrás del fenómeno
La reducción directa de hormonas del estrés
De acuerdo con el estudio, tras un recorrido de 20 minutos en motocicleta, los biomarcadores hormonales del estrés, como el cortisol, se reducen en un 28%. Esta hormona en mención es asociada con el estrés, ya que el cuerpo la libera en momentos de tensión o peligro para activar una respuesta de supervivencia.
Equivalencia con el ejercicio físico ligero
Los psicólogos detectaron y asimilaron las consecuencias cardiacas de esta actividad con ejercicio físico. La frecuencia cardiaca de un motociclista aumenta un 11 % y los niveles de adrenalina suben un 27 %, reacciones que el cuerpo también genera cuando realiza una caminata a paso ligero u otra actividad física de bajo impacto.
Atención plena y “meditación forzada”
Manejar una motocicleta exige un estado de máxima atención que los expertos califican como un estado de hiperfoco. Contexto completamente diferente al de la conducción de un automóvil, por ejemplo. El estudio citó contextos como la concentración exclusiva en el asfalto, el manillar, el equilibrio y la siguiente curva, actuando como una sesión de meditación activa.
Aumento en los niveles de alerta y enfoque
La última razón fisiológica del estudio se logró tras medir el incremento en la actividad cerebral asociada a la concentración y la agilidad mental, concluyendo que los conductores de motos se permiten desconectarse de las preocupaciones del día a día mientras se conduce.
Ahora bien, el estudio es claro en que la conducción de este vehículo no sustituye la asistencia a una terapia física, por lo que sus consecuencias fisiológicas y mentales son un complemento favorable para los motociclistas, pero no significa que se convierta en la nueva gran estrategia de paz mental.