Los carros eléctricos siguen en aumento en el mundo y en las calles de Colombia. El vehículo más vendido de abril en el país fue el Tesla Model Y, que apenas entró al mercado nacional en noviembre del año pasado.
Nada más durante ese mes, se registraron 5.192 unidades nuevas de este tipo de carros. Un aumento del 304% en comparación con el mismo mes de 2025.
Esta tendencia hacia los carros eléctricos, ha creado un mayor número de interesados en su funcionamiento. Una de las piezas claves para conocer es el freno regenerativo.
La marca china BYD explicó que esta tecnología convierte la energía cinética del frenado en energía eléctrica y no la desperdicia como calor como ocurre en los sistemas de freno convencionales.
“Cuando el conductor frena, el motor eléctrico cambia su funcionamiento y actúa como generador, transformando la energía del movimiento en electricidad que se almacena en la batería de tu vehículo eléctrico”, explicó el gigante asiático.
La tecnología del frenado regenerativo recarga la batería durante la conducción y mejora la eficiencia energética, lo que se traduce en una mayor autonomía del carro.
Adicional a eso, Jeep indicó que este sistema supera las ventajas de los frenos tradicionales, que provocan fricción entre el freno y la pastilla para detener el vehículo.
¿Cómo funcionan en eléctricos e híbridos?
No todos los vehículos eléctricos utilizan las mismas tecnologías o usan los frenos regenerativos de maneras similares. Jeep explicó las principales diferencias de esta tecnología.
En el caso de los eléctricos o EV, los frenos ayudan a almacenar la electricidad en sus baterías. Esto permite que pueda ser usada cuando el vehículo lo necesite.
En el caso de los híbridos, estos tienen una batería pequeña que almacena una cantidad limitada de electricidad que no es lo suficiente para que el carro sea completamente eléctrico.
Por lo tanto, la electricidad es utilizada para impulsar el motor de gasolina, lo que causa mayor autonomía y eficiencia. Los frenos regenerativos, son un aditivo que mejora la energía del vehículo.
Entre los beneficios de este sistema, está la reducción de emisiones. Al aumentar la energía del vehículo, se necesita menos gasolina lo que reduce emisiones. Además, disminuye el desgaste de los frenos y ayuda a la eficiencia de la batería.