Por años se ha dicho que el perro es el mejor amigo del hombre y, hasta el momento, muy pocos se atreven a controvertir esa afirmación. Los perros se destacan por ser animales que brindan compañía en los momentos más difíciles que viven las personas, siendo mascotas cuya lealtad es inquebrantable.

En ocasiones la ropa de los tenedores de mascotas empieza a tomar olor a perro, sobre todo en aquellos días de paseo, donde los caninos han estado expuestos a la humedad y otros elementos externos, tomando mal olor en las patas y, algunas veces, en el pelaje.

Este problema debe ser atendido por doble vía: controlando el olor de la ropa y, a la vez, propendiendo porque la mascota tenga una buena higiene. En razón a lo anterior, la revista de salud UnComo recoge una serie de consejos que ayudan con este propósito.

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio es uno de los aliados para atender diferentes necesidades en el hogar, entre ellas, como neutralizador de olores. Añadiendo una cucharada de bicarbonato de sodio en el recipiente que dispone la lavadora se podrá eliminar el olor a perro de la ropa, así como también se puede agregar la misma cantidad en un recipiente con agua para que penetre en las prendas, en caso de que sean lavadas a mano. Mediante el uso de este compuesto, que se disuelve al entrar en contacto con el agua, el bicarbonato de sodio absorbe y elimina los malos olores.

El bicarbonato de sodio ayuda a neutralizar los malos olores. | Foto: Getty Images

Vinagre de manzana

Al igual que el bicarbonato de sodio, el vinagre de sidra de manzana ayuda a neutralizar y eliminar los malos olores que se hayan impregnado en las prendas de vestir. Para lograr este propósito, se añade un cuarto de taza de vinagre de manzana en la caja de la lavadora junto con el detergente que se suele utilizar. En caso de que las prendas sean lavadas a mano, se agrega la misma cantidad en un recipiente con agua.

Limón

El zumo de limón también ayuda a contrarrestar los malos olores en la ropa. Es de aclarar que el limón es un blanqueador natural, por lo que se aconseja su uso en prendas de color claro y evitar hacer uso del mismo en el caso de las prendas de tono oscuro o de colores vivos. Para ponerlo en práctica, se mezcla media taza de agua con media taza de zumo de limón y se revuelven los ingredientes hasta que se obtenga un líquido homogéneo. Esta preparación se vierte en el cajón de la lavadora con el detergente o en el recipiente con agua.

Rodillo antipelusas

Otro de los factores que contribuyen a que la ropa se impregne de olor a perro es el pelo que sueltan los caninos, por lo que se recomienda retirar estos pelos de las prendas. La forma más sencilla de lograr este propósito es comprar un rodillo antipelusas que venden en los supermercados, para pasarlo por la ropa y quitar los pelos. En caso tal de no contar con un rodillo de este tipo, también se puede envolver la mano con un pedazo de cinta (dejando la parte con pegante hacia el exterior) o colocarse un guante doméstico humedecido con un poco de agua y pasarlo sobre la prenda para recoger el pelo.

Buena higiene

Un perro no solo necesita agua y comida, sino una serie de cuidados que ayudan a que goce de buena salud, entre las cuales se destaca la buena higiene. La hora del baño no suele ser uno de los momentos preferidos por los caninos, pero es necesaria. De hecho, en el marco del baño, se aconseja mezclar el champú habitual –avalado por la medicina veterinaria– con dos cucharadas de vinagre de sidra de manzana, que no solo contribuirá eliminando el mal olor sino también desengrasando el pelaje del canino.

Sumado a lo anterior, es importante secar muy bien al perro después de cada baño, pues la humedad puede conllevar a que tome mal olor el pelaje. Para lograrlo, se recomienda hacer uso de una toalla de algodón o de un secador, este último debe ser empleado a una distancia prudente del pelaje para evitar quemaduras.

El cepillado frecuente del perro también es otra clave, no solo ayuda a evitar que tome mal olor sino que evita la caída de pelo.