En la candidosis oral, el hongo Candida albicans se acumula en el revestimiento de la boca y se manifiesta, por lo general, con placas blancas en la lengua o en el interior de las mejillas. En ocasiones, la candidosis oral puede afectar la parte superior de la boca y alcanzar las encías, las amígdalas o la parte posterior de la garganta, de acuerdo con Mayo Clinic.
Además, si bien cualquier persona puede tener candidosis oral, es más frecuente que se presente en los bebés y en los adultos mayores, dado que tienen la inmunidad reducida, en personas que tienen el sistema inmunitario inhibido o ciertas enfermedades, o en quienes toman determinados medicamentos.
Hay que señalar que la candidosis oral es un problema menor si se es una persona sana, pero si tiene el sistema inmunitario debilitado, los síntomas pueden ser más graves y más difíciles de controlar.
La entidad sin ánimo de lucro reveló que al principio es posible que no se observen síntomas de candidosis oral, pero que algunos de los signos y síntomas son:
- Lesiones blancas cremosas en la lengua, mejillas internas y, a veces, en el techo de la boca, encías y amígdalas.
- Lesiones ligeramente elevadas con aspecto similar al requesón.
- Enrojecimiento, ardor o inflamación que pueden ser lo suficientemente graves como para provocar dificultad para comer o tragar.
- Sangrado leve si las lesiones se frotan o rascan.
- Agrietamiento y enrojecimiento en las comisuras de la boca.
- Sensación algodonosa en la boca.
- Pérdida del gusto.
- Enrojecimiento, irritación y dolor debajo de las dentaduras (estomatitis protésica).
Asimismo, explicó que en casos graves, por lo general, vinculados con el cáncer o un sistema inmunitario debilitado a raíz del VIH o sida, las lesiones pueden propagarse hacia el esófago, el tubo largo y muscular que se extiende desde la parte posterior de la boca hacia el estómago (esofagitis por cándida). Si esto ocurre, la persona puede presentar dificultad para tragar y dolor o tener la sensación de que los alimentos se quedan atascados en la garganta.
En consecuencia, existen medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de contraer infecciones por cándida como, por ejemplo:
- Enjuagarse la boca. Si tiene que usar un inhalador corticoesteroide, asegúrese de enjuagarse la boca con agua o cepillarte los dientes después de tomar el medicamento.
- Cepillarse los dientes al menos dos veces por día y usar hilo dental a diario o con la frecuencia que recomiende tu dentista.
- Controlar la dentadura postiza. Quítese la dentadura postiza a la noche. Asegúrese de que las dentaduras postizas se ajusten adecuadamente y de que no provoquen irritación. Limpie su dentadura postiza a diario. Pregúntele a su dentista la mejor manera de limpiar el tipo de dentadura postiza que usas.
- Consulte con tu dentista regularmente, especialmente si tiene diabetes o usas dentadura postiza. Pregúntele a tu dentista con qué frecuencia necesita visitarlo.
- Preste atención a lo que comes. Pruebe limitar el consumo de alimentos que contienen azúcar. Estos pueden estimular el crecimiento de cándida.
- Mantenga un buen control de azúcar en sangre si tiene diabetes. Un buen control de azúcar en sangre puede reducir la cantidad de azúcar en la saliva y desalentar el crecimiento de cándida.
- Trata la candidosis vaginal lo antes posible.
- Trata la sequedad de boca. Hable con el médico acerca de cómo evitar o tratar la sequedad de boca.
Finalmente, la entidad explicó que el objetivo de cualquier tratamiento de candidosis oral es detener la propagación rápida de hongos, pero el mejor enfoque puede depender de la edad, el estado de salud general y la causa de la infección. Eliminar las causas de fondo, cuando sea posible, puede prevenir la recurrencia.
De todos modos, lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique que es lo más adecuado para cada persona.