Clara Rojas, que pasó seis años secuestrada por las FARC, consiguió que se prohíba la comercialización en Colombia de la película Operación E, que está inspirada en la historia del campesino José Cristanto, quien cuidó del hijo de que Rojas tuvo durante su cautiverio.
Operación E, dirigida por Michel Courtois y protagonizada por el español Luis Tosar, se estrenó en España el 5 de diciembre pasado y su estreno en Colombia estaba previsto para marzo de 2013. Rojas ya había manifestado durante el rodaje que la consideraba un "atropello" por "distorsionar la verdad".
Rodada en el río Meta, uno de los grandes afluentes del Orinoco, Operación E, cuenta la historia de José Crisanto Gómez, el campesino
al que las FARC entregaron a Emmanuel, el bebé que tuvo en la selva
Clara Rojas mientras estuvo secuestrada por las FARC. Rojas fue
secuestrada junto a la entonces candidata presidencial Ingrid Betancourt
en febrero de 2002. El hijo de Rojas fue llevado por Crisanto y su
familia a un hospital, donde el Estado sin conocer la identidad del
pequeño, se quedó con la tutela. En el tránsito, Crisanto no solo fue
perseguido por las FARC para utilizar al niño como moneda de cambio,
sino también por la policía y los militares, quienes lo acusaron de
secuestro y acabó en la cárcel.
Las productoras de la cinta -Tormenta Films, ZircoZine y AJOZ- informaron hoy en una nota que Rojas "habría conseguido la concesión de tutela provisional para que se abstengan de transmitir, distribuir y promocionar la película en Colombia".
Esta orden judicial, apuntan, se ha dictado "sin oír a la parte demandada y sin ni siquiera ver la película, solamente en virtud de las alegaciones" de la que fuera candidata a la Vicepresidencia de su país. Las empresas demandadas alegan que la historia que relata Operación E está inspirada en hechos reales "y no gira en torno a la señora Rojas", ya que "aunque se narran unos hechos en los que su hijo formó parte, se pone el objetivo en otros personajes".
La asesora legal de la película, Marisa Castelo, dijo que se pidieron dictámenes jurídicos en los que no se observó "lesión alguna de derechos al niño", si bien Rojas "ha recurrido a la vía judicial más agresiva: la tutela judicial de menores". Añade que, tras ver la película en Bogotá, ambas partes desarrollaron durante meses "negociaciones en torno a cuestiones económicas sin llegar a un acuerdo", por lo que sugiere que "tal vez por está vía, Clara Rojas esté intentando forzar un acuerdo con los productores conforme a sus intereses, o tal vez impedir a todos los colombianos disfrutar de una película dedicada a las víctimas del conflicto armado en Colombia e intentar oscurecer la figura de José Crisanto Gómez, que fue liberado sin cargos tras cuatro años de prisión".
Por su parte, el administrador de ZircoZine, Farruco Castromán, defendió a las productoras y el derecho a la libertad de expresión, y lamentó que "después de un rodaje en el que se involucraron tan intensamente tanto instituciones como ciudadanos colombianos, no puedan disfrutar del resultado final por culpa de intereses personales".

