Nación

Los indígenas emberas que ahora estrenan viviendas

Esta semana se entregaron 227 hogares a comunidades indígenas de los resguardos asentados en el Urabá antioqueño, un proyecto de la Séptima División del Ejército y la Gobernación de Antioquia.

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11 de noviembre de 2017 a las 6:08 a. m.
Foto: Pablo Andrés Monsalve / SEMANA

*Por María Andrea Botero Grisales

Hace cinco años en la Brigada XVII de Carepa —Urabá antioqueño— el entonces comandante de la Séptima División del Ejército, el hoy retirado general Hernán Giraldo, ideaba maneras de detener el avance del frente quinto de las Farc en la región. Giraldo había comprobado que los caminos del conflicto armado habían llevado al Estado, muchas veces, a alejarse de las comunidades más apartadas, él quiso establecer puentes de acercamientos con los caseríos indígenas que se habían convertido en puntos importantes en los corredores de movilidad farianos. Así empezó construcción de viviendas estimando los modos arquitectónicos culturales. Ese fue el inicio de las diez capitales indígenas.

Para llegar desde Medellín hasta los resguardos indígenas Las Playas, en Apartadó; El Volao, en Necoclí; y Dokerazavi, en Turbo, hay que cruzar la zona montañosa que rodea los cañones del río Cauca. El helicóptero del Ejército recorre manso todo el departamento hasta las comunidades donde hacen vida los pueblos Emberá Chami y Emberá Katio (Eyabida). Allí esperan 227 familias indígenas para recibir cada una su vivienda que conservan las tradiciones autóctonas de la comunidad. Durante décadas, olvidados por la mano de Estado, estas comunidades vivieron solamente con lo que les brindaba la selva, por lo que sus viviendas no eran totalmente seguras, una historia repetida en los 38.000 indígenas que hay en Antioquia.

“Hay que aliviar el atraso que se tiene de unos 50 años, reconocer su dignidad indígena y aislarlos del conflicto de la zona por las bandas criminales que los involucran a través de la siembra de coca”, dijo el jueves el gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, quien fue recibido en la comunidad con la bendición del chamán, quien lo ungió con hierbas y rezos que ha recibido por tradición oral.

Las comunidades indígenas habitaban quioscos sin muros, habitaciones o zona para cocinar. Ahora las viviendas están compuestas por dos módulos, uno en madera con dos habitaciones y otro en concreto con divisiones para cocina, baño y zona de ropas. “Nunca habíamos visto estas construcciones tan grandes, esto significa transformación y conocimiento para nosotros, además estamos viviendo dignamente”, dijo el gobernador del resguardo Las Playas, Juan Bailarín.

El proceso de construcción de las viviendas nació bajo esa estrategia de levantar capitales indígenas, y de esa manera proveer a las comunidades de las principales estructuras que se requieren dentro de un resguardo: escuela, cabildo mayor y viviendas. El proyecto se originó con el plan de guerra Espada de Honor para combatir a las Farc, pero ahora fortalece el plan Agamenón II, que ataca al Clan del Golfo. En Antioquia se firmó el convenio entre Gobernación del departamento, la Gerencia Indígena, EPM y el Banco Agrario para la construcción de las casas sin perder de vista “nuestro centro de gravedad que es la población civil y entre ellos las más vulnerables donde lamentablemente están ubicados nuestros indígenas”, afirmó el general Jorge Arturo Salgado, comandante de la Séptima División.

La región de Urabá con la Brigada XVII, durante la guerra con las Farc, estaba dividido en tres batallones, dos de infantería y uno de ingenieros que cumplían misiones de infantería, hoy el batallón de ingenieros esta por fuera de la misión de seguridad y se dedica a la ejecución de 36 proyectos en unión con los alcaldes de los diez municipios indígenas, “lo que muestra la nueva adaptación del ejército bajo las necesidades sociales sin descuidar bajo ningún punto de vista los preceptos de seguridad, por eso también hemos activado el Gaula Urabá y el Batallón de Operaciones Especiales urbanas en la Séptima División del Ejército” dijo el general Salgado.

Aunque se trataba en primera instancia de una táctica de apropiación de las comunidades para restarle presencia y poder social a las Farc, Ana Luisa Domico, habitante del resguardo Las Playas, dijo: “Necesitábamos esta obra para la comunidad y les pido a las autoridades que no dejen las cosas hasta aquí, queremos que acá llegue la comunidad y los carros, queremos que las personas vean que acá pueden entrar”. Y es que si bien las viviendas representan un empuje a su calidad de vida, los pueblos indígenas están incomunicados de los municipios más importantes del Urabá, por lo que ahora reclaman vías de acceso, agua potable, electricidad, programas en cultura y deporte.

La construcción de viviendas indígenas continuará con la segunda etapa a través del convenio entre ejército Nacional y el Banco Agrario, con la que se beneficiarán 274 familias en Apartadó, Necoclí, Caucasia y Zaragosa. En la actualidad se encuentran en ejecución 35 viviendas en el resguardo Hermenegildo Chaquiama, en el municipio de Ciudad Bolívar, suroeste antioqueño.