La incertidumbre reina en el mundo. Con la desaceleración de las principales economías, los bajos precios del petróleo, la decisión que tome la Reserva Federal (FED) frente a las tasas y la caída de la inversión, el futuro no parece fácil.
Para analizar este tema, el pasado 11 de noviembre se realizó en Bogotá el foro Coyuntura económica: estrategias y herramientas para el sector privado, organizado por Foros Dinero y Seguros Bolívar.
Rosario Córdoba, presidente del Consejo Privado de Competitividad, dijo que el desplome de los precios del petróleo “fue tan rápido que, incluso, sorprendió al mismo Gobierno” y dejó al descubierto la incapacidad del país para reemplazar las materias primas en las exportaciones. “Durante años oímos la discusión de que las empresas no exportaban porque la tasa de cambio no lo permitía. Hoy la tasa está en $3.000 y tampoco exportan”, dijo Córdoba. Por su parte, el exministro Guillermo Perry también llamó la atención al sector público y privado, no solo por la dependencia del sector minero-energético, sino porque “se quedaron dormidos” en los últimos 10 años y no cumplieron la promesa de mejorar la productividad.
Por lo anterior, los trabajos pendientes y urgentes tienen que ver con mejoras en la competitividad, valor agregado, cambios de estrategias y búsqueda de nuevos mercados.
Para analizar este tema, el pasado 11 de noviembre se realizó en Bogotá el foro Coyuntura económica: estrategias y herramientas para el sector privado, organizado por Foros Dinero y Seguros Bolívar.
Rosario Córdoba, presidente del Consejo Privado de Competitividad, dijo que el desplome de los precios del petróleo “fue tan rápido que, incluso, sorprendió al mismo Gobierno” y dejó al descubierto la incapacidad del país para reemplazar las materias primas en las exportaciones. “Durante años oímos la discusión de que las empresas no exportaban porque la tasa de cambio no lo permitía. Hoy la tasa está en $3.000 y tampoco exportan”, dijo Córdoba. Por su parte, el exministro Guillermo Perry también llamó la atención al sector público y privado, no solo por la dependencia del sector minero-energético, sino porque “se quedaron dormidos” en los últimos 10 años y no cumplieron la promesa de mejorar la productividad.
Por lo anterior, los trabajos pendientes y urgentes tienen que ver con mejoras en la competitividad, valor agregado, cambios de estrategias y búsqueda de nuevos mercados.
